viernes, 18 de septiembre de 2009

¿Internet en Cuba? (Roberto Santana Rodríguez )

Poseer una computadora personal en Cuba, y navegar por Internet legalmente es un sueño para millones de cubanos, a pesar de que el gobierno dice que esta impulsando lo que llama “informatización de la sociedad”, lo que no pasa de ser un desvarío, porque la política gubernamental esta basada en el control de la información.
Existen en el país clubes de computación, al menos uno en cada municipio. En estos centros se ofrecen clases de informática y electrónica, sistema operativo Windows, y se enseña a trabajar con Microsoft Office; sin faltar, por supuesto, el adoctrinamiento de la “batalla de ideas”.

Algo en lo que se pone mucho empeño es en el desarrollo de la Universidad de las Ciencias Informáticas. Allí se forman miles de jóvenes para integrar un futuro ejército de programadores. Este esfuerzo del gobierno se queda corto porque sin práctica no se puede fijar lo aprendido teóricamente en los salones de clase.


¿Cuántas personas de las que se gradúan en los cursos impartidos en los clubes de computación pueden después desarrollar en sus casas los conocimientos adquiridos? Pasado un tiempo no recuerdan casi nada de lo que aprendieron.

A los graduados les faltan las imprescindibles “horas nalgas” frente a la computadora, sin las cuales no hay teoría que valga.

El acceso a la Internet en los clubes es muy limitado. Hay sitios prohibidos, a los que no se puede acceder. Los que asisten a los clubes ignoran, por ejemplo, que existe CubaNet, página de la prensa independiente cubana; payolibre.com, bitacoracubana.com, miscelaneasdecuba.com, sitios donde pudieran enterarse de la realidad de Cuba, oculta por el gobierno.

Un joven residente en Santa Clara, recién llegado a Estados Unidos, contó en un programa de radio de Miami que no sabia de la huelga de hambre de Guillermo Fariñas para reclamar el derecho de los cubanos a Internet.

El acceso a la red es sólo para los privilegiados en los cibercafés, porque conectarse resulta extremadamente caro: 3 pesos convertibles media hora y 5 la hora (el salario mínimo en la Isla es de poco mas de 9 dólares). A esto se suma la lentitud del servicio y el bloqueo de los sitios web que el gobierno considera subversivos.

Existen computadoras en los centros educacionales, a razón de un equipo por cada dos o tres estudiantes, con las mismas restricciones. Excepcionalmente, hay escuelas en las montañas con pocos alumnos que tienen computadora, video y demás artefactos, alimentados por paneles solares. ¿Cómo practican esos niños y jóvenes? ¿Cuántos tienen PC en la casa?

Algunos cubanos poseen computadoras adquiridas legalmente: médicos, músicos, deportistas que viajan y se les concede el permiso para traerlas. También los dirigentes de determinado nivel.

Los cubanos que tienen computadoras compradas en el mercado negro viven en un constante sigilo, sujetos a que en cualquier momento aparezca la policía, registre la casa y decomise el equipo porque no tiene “papeles”.

Los precios de estos equipos “ilegales” oscilan entre 100, 400 o 500 pesos convertibles. En las tiendas recaudadoras de divisas se venden sólo accesorios de computadoras a elevados precios. Por ejemplo, un monitor de 17 pulgadas cuesta 200 pesos convertibles. En el mercado negro se puede conseguir por 150, nuevo. Si es de uso baja el precio a 120, 100 y hasta 80 pesos convertibles.

Seguimos soñando con que un día en Cuba se pueda tener una computadora sin miedos ni sobresaltos, acceder a Internet libremente, informarse, conocer.
Fuente: http://www.conexioncubana.net/index.php?st=content&sk=view&id=6047&sitd=356