Mostrando entradas con la etiqueta Cuba. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuba. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de septiembre de 2009

Juanes en Cuba: la victoria del arte sobre la historia (Carlos Aliaga Uria)

Cuba –plaza de la revolución– años atrás. Fidel congregaría como un millón en ésta –solo para escucharlo, representando, capitalizando, el espíritu histórico, que por sus fines sin límites, creó la dictadura para construir un socialismo sin libertades, y pues uno caduco para la mente, que “… no hay más grande esclavo que aquel que no piensa por sí mismo”.

Plaza de la revolución –el pasado domingo. En contraste a Fidel, el rockero y pues artista, Juanes, congregaría allí, a más de un millón, expresando, capitalizando, no solo para Cuba sino también para el mundo, un mensaje de paz, confraternidad, humanidad, y especialmente de: libertad.

Los afectos a la historia aquí y allá, vanamente tratan, tal vez con las mejores intenciones, de construir el socialismo. En gran contraste, los adeptos al gran arte allá y aquí, funcional y estéticamente, no tratan de construir el socialismo sino más bien tratan de liberar el bien común.

Los adeptos a la historia, usan a las masas, pisoteando los derechos y obligaciones civiles e individuales, para darnos lo injusto del socialismo –porque el socialismo, al en su esencia buscar la igualdad, conlleva a una sociedad injusta, porque la igualdad es injusta, ya que las necesidades y habilidades de uno son diferentes a las de otro (Marx era muy conciente de esto pero no así los marxistas y pues los seguidores de aquel que nunca se consideró marxista).

En contraste, los afines al gran arte, no se basan en las masas, sino en el individuo (que por ende es un ser social al menos si está con vida). Y así, el gran artista, no promueve lo injusto de la igualdad, sino más bien nos conduce a la justicia, entendiendo que ésta se funda en reconocer, no sólo las necesidades y habilidades que cada individuo (y no así el Estado) determina para y por si mismo, sino también promueve la liberación de éstos, que se da con el respeto a las diferencias entre cada individuo, que implica reconocer, no solo nuestras aspiraciones sino especialmente nuestros límites.

Fidel ya –y muy bien– hace mucho tiempo lo dijo: “mi vida privada no es pública”. Empero, ¿será así incluso para él en el Estado que dictatorialmente lo creó, donde, por el socialismo, la inteligencia estatal y militar no respetan la privacidad de ningún individuo en Cuba?

En contraste, sólo en el gran arte es que se cumple aquello de que, “mi vida privada no es pública”, porque sólo el gran artista, no impone su voluntad sobre otros, como lo trata de hacer un Estado político, especialmente aquel en el que se viola la carta magna, que implica la separación de poderes, o la trascendencia positiva de un Estado feudal o neo-feudal, donde el rey, caudillo, dictador, o jefazo, organiza a la multitud, para promover su arbitrario y abusivo, y pues opresivamente centralista poder.

En suma, Juanes, el gran artista, en Cuba el pasado domingo 20 del presente, logró lo que nunca pudo lograr Fidel (o la encarnación más reciente del espíritu histórico): congregar a más de un millón, no para aburrir a millones (sometidos a la distracción de tener que escuchar al rey Fidel darle y darle, por horas de horas, sobre lo histórico de la ahora histérica revolución socialista, que machaca la fragilidad del individuo), sino más bien para deleitar y re-crear, liberando en sus corazones y mentes –aunque sea por un día–, los sentimientos y pensamientos, el delirio y la ilusión de: paz, confraternidad y estético amor humanos.

Así, en Cuba este pasado domingo y para ejemplo y re-creación del mundo, se dio la anhelada victoria de ti, oh gran arte, sobre, oh tú, nefasta historia –salud, cheers, l´chaim, hermanas y hermanos artistas, que como Prometeo, utilizasteis vuestro fuego convertido esta vez en talento musical, para dar a nuestros corazones y mentes, la llama y el agua de, oh tú: libertad, o la base de la verdadera creación, confraternidad, sociedad y paz humanas –en la tierra y, por qué no, el resto del cosmos….
==============
(www.myspace.com/aliaga7)

Juanes le cantó al pueblo cubano, no a los autómatas (Marcelo Gonzales Yaksic)

FOJAS CERO




Lo que no se vio detrás de los telones ya está en la página de YouTube y todos los canales de televisión. Se trata del video con las imágenes del incidente sombrío que vivieron los cantantes Juanes, Miguel Bosé y Olga Tañón, momentos antes del concierto cuando descubrieron que eran rastreados por espías y agentes encubiertos de la dictadura castrista. Seguro que esos momentos vividos de tensión y de frustraciones muy húmedas, les obligaron a escoger entre la fragilidad de una democracia con libertad que vivir en la solidez de un socialismo comunitario como el de Cuba, en el que no se puede cantar con espontaneidad. Es que hasta el jueves pasado sólo habíamos visto lo que sucedió desde el escenario hacia afuera, pero los que aún vivimos en libertad hemos percibido que el concierto “Paz sin fronteras” fue un machetazo asestado por unos artistas, unas mujeres y unos hombres soberanos en un ambiente de socialismo sin libertades. En este evento ha destacado la creatividad del individuo sobre el automatismo impuesto por la dictadura, que se limitó a escuchar. Así de claro.

En sana lógica, resulta repetitivo indicar que se trató de un show musical ofrecido a unos cubanos y cubanas mecánicamente amontonados, que han coaccionado a los cantantes para que no cometan la locura de contaminar el ambiente del socialismo comunitario que está necrosado hace más de 50 años. Los momentos desgraciados que vivieron estos artistas son constancia material de como son y operan los comunistas. Ya se sabe que a ese concierto fueron gentes elegidas, esas del partido y otras empujadas por la intimidación política. A Juanes, Bosé y Tañón les ha costado entender esos argumentos monótonos de que en Cuba prevalece una dictadura compacta; y a fuerza de experiencias han tenido que simpatizar, de dientes para adentro, con la gente que se opuso desde el principio al socialismo dictatorial de los Castro. Sólo basta preguntarse ¿Qué tal hubiera sido el concierto con la gente de a pie, con la del verdadero pueblo cubano?

Es que para sacar conclusiones objetivas hay que ver el video del incidente, no mirarlo simplemente. Cuba es un país que vive puro totalitarismo, exactamente ese que reprime todo lo que no es idéntico a lo que piensan o dicen los autócratas que parasitan en el poder. Lo contrario se enarbola en la imagen de estos cantantes, librepensadores y creativos, que ya no conviven con la dictadura de los represores que les han hecho pasar momentos tan aciagos.

En fin, ninguna de las estrellas de este concierto quería consentir, antes del domingo, que los autócratas cubanos los estaban utilizando con fines poco éticos. Ahora, y luego de sentir las lágrimas de Juanes y los solistas que le acompañaron, se ve que están unidos más a ese pueblo sufrido y automatizado que vive una pesadilla por más de medio siglo. Pero una cosa queda clara: En Cuba la persecución y la represión contra propios y extraños continuarán, si los artistas del mundo libre dejan de cantar.

=============

fojascero@gmail.com

fojascero.blogspot.com

A Dios le pido (Carlos Morales Peña)

CATALEJOS





1.150.000 personas, la mayoría cubanos, se movilizaron detrás de Juanes, el cantante colombiano que fue más allá del arte y, pese a las amenazas y la polémica, se animó a militar por la paz y la reconciliación de la entrañable nación caribeña. Una paradoja, en el país socialista más ateo de América, los cientos de miles gritaban A Dios le pido, al unísono, por la apertura y la reconciliación de una nación dividida por la ideología. El recital se transformó en un fenómeno histórico. Decenas de programas y movilizaciones a favor y en contra señalaron que la movida de Juanes iba más allá de la música. Y demostró que, como casi siempre, los artistas están por delante en la reflexión y la demanda de acción sobre los grandes problemas de la Humanidad.

Me pareció genial que Juanes no hiciera una apología del régimen cubano y menos se amilanara frente a la derecha cubana asentada en Miami. Fue a enunciar un mensaje sencillo: que el mundo se abra a Cuba, que le dé una oportunidad histórica, y que Cuba se abra al mundo, para que lo bueno de su proceso trascienda sus fronteras y lo malo de su sistema político se transforme. El Concierto por la paz marcó una senda bajo la bandera blanca de todos aquellos que reclaman una Cuba más justa, más libre, para todos sus ciudadanos. Bajo la mirada atenta de la imagen del Che Guevara, miles de personas respaldaron el mensaje por la paz. Fue un acto sin política, sin la densidad ideológica del castrismo. Y Juanes fue muy claro, hay que cambiar el discurso político tanto en Cuba como en Miami, aquel que divide y excluye a los que no piensan lo mismo.

No fue menor el signo que representan los trajes blancos, del mismo color que las mujeres de blanco que marchan en las calles de La Habana por una reforma política del régimen centralista y autoritario encabezado por los hermanos Castro. Cuba interpeló a América con su Revolución durante más de medio siglo, eso está fuera de toda duda. Su Revolución social sigue siendo un ejemplo en muchos planos de su sociedad. La eliminación de un sistema autoritario y clasista, la socialización de la salud y la educación son parte de los logros cubanos. Pero no son menos importantes las fallas y carencias de un sistema sustentado en un partido único, sin libertades plenas y con violaciones a los derechos humanos que son inocultables.

Los autoritarismos de izquierdas y de derechas caen en extremos, incluso, absurdos. Hace pocos días nos enteramos que fueron detenidos dos jóvenes blogueros acusados de traición a la patria por difundir sus formas de pensar por internet. Leímos que las juventudes comunistas estaban cansadas de la censura y las loas al régimen que no se las creen ni los mismos militantes. Disidentes, sindicalistas y periodistas están presos por pensar diferente. Señales de cambios comienzan a surgir a partir de la gestión de Raúl Castro. El libre acceso a la web, la venta de teléfonos celulares y el reconocimiento de ciertas formas de propiedad privada muestran lo insostenible que resulta el régimen centralizado cuyos resultados sociales tienen a la mayoría sumida en las carencias más indignas.

Una democracia plena, con el voto directo y sin restricciones en la participación política, es una aspiración compartida por millones que, obviamente, no se resuelve con un recital. Sin embargo, no es menor el dato que señala que la presentación de Juanes se transformó en el evento público más masivo de la historia de ese país. Una señal que hará pensar a propios extraños por la paz y la apertura en la querida Cuba. Una señal por un cambio, no para volver al pasado, sino para ir a un futuro de derechos plenos para los cubanos y para los latinoamericanos. Es tiempo de cambiar, es tiempo de cambiar, gritó Juanes con todas sus fuerzas, millones lo acompañaron.

==============

El autor es Jefe de Redacción de La Prensa

morales@laprensa.com.bo

martes, 22 de septiembre de 2009

Juanes y Cía desaprovechan su oportunidad

Editorial de El Mundo (www.elmundo.es)

Pocos conciertos han tenido tanta repercusión internacional y han despertado tanta controversia como el ofrecido este domingo por Juanes y un nutrido grupo de artistas en La Habana. Más ajenos a la polémica dentro de la propia Cuba que fuera -mérito exclusivo de la férrea censura del régimen-, un millón de personas disfrutaron del evento cultural más multitudinario en la historia del país.

A nadie se le escapa que se trataba de mucho más que un maratón. El acontecimiento estaba marcado por la dimensión política que subyacía y por las enormes expectativas que se habían generado tanto entre partidarios como entre detractores de que se celebrara, éstos últimos -sobre todo, parte del exilio en Miami- por considerar que sería aprovechado como un lavado de imagen por el Gobierno castrista. Al final, ha quedado un sabor agridulce. Porque si bien es cierto que Juanes y sus amigos han tenido un comportamiento íntegro y no le han hecho el juego al régimen, antes lo contrario, produce tristeza que artistas con tanta proyección no hayan ido un paso más allá en el rechazo a la dictadura.

No se trataba, obviamente, de que lanzaran proclamas desde el escenario que hubieran podido desencadenar un grave problema de orden público. Pero había muchas formas de hacer patente la oposición al régimen. En primer lugar, sobraba el leitmotiv -Concierto por la Paz-, puesto que si algo no suele faltar en ninguna dictadura -y tampoco en la cubana- es la paz, la paz de los cementerios, a cambio, claro, del estrangulamiento de la libertad. Además, el concierto debería haberse aplazado hasta lograr un levantamiento del veto a muchos de los artistas a los que no se les ha permitido actuar. Porque todo apunta a que, al final, los organizadores del evento se han plegado en exceso a las exigencias del régimen para confeccionar el cartel.

Y, sobre todo, Juanes, Miguel Bosé, Aute, Víctor Manuel o cualquiera de los participantes podía haber tenido algún encuentro, antes o después del concierto, con miembros de la oposición cubana, o incluso haber tratado de visitar cualquiera de las cárceles abarrotadas de presos políticos, para que el gesto humanitario en el que pretendían convertir el concierto fuera algo más que retórica. Pero nada de ello se ha producido, por lo que nos encontramos ante una magnífica oportunidad desaprovechada.

Sin embargo, cabe reconocer que este histórico concierto ha estado trufado de algunos momentos positivos, en los que se trataba de tender puentes de reconciliación entre ciudadanos de la isla y ciudadanos en el exilio. Y no han faltado los mensajes encriptados, pero absolutamente reconocibles, en favor del cambio y la deseada transición en la isla. Sólo así cabe interpretar el apoyo expresado por Juanes a todos cuantos carecen de libertad «estén donde estén», o el grito de Bosé por «la paz, la libertad y la fraternidad entre cubanos». Tal vez por eso organizaciones que se habían opuesto al concierto en las últimas semanas, como el colectivo Cuba Democracia ya, elogiaron ayer el «honesto comportamiento» de Juanes, considerando su actuación como una importante aportación a la transición pacífica en el país.

Hay razones, por lo tanto, para celebrar la que ha sido lo más parecido a una manifestación de libertad en 50 años de Revolución -eso sí, a varios líderes de la disidencia se les prohibió asistir-. Ahora convendría a nuestros artistas recuperarse pronto de la euforia del momento y ponderar lo sucedido. Sobre todo para no escuchar a algunos, como Miguel Bosé, decir cosas tan exageradas como que «Cuba no volverá a ser la misma tras el concierto». Por desgracia, las dictaduras no caen sólo por las buenas intenciones. Bien lo saben los miles de represaliados que llevan cinco décadas luchando para conquistar la democracia.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Internet, un resquicio de libertad en Cuba

Aunque con muchísimas limitaciones, Internet dejará de ser un privilegio al alcance sólo de turistas y funcionarios allegados al régimen cubano

Durante los últimos meses, Cuba ha sido noticia por las tímidas y muy paulatinas reformas, pero reformas al fin, que bajo la conducción de Raúl Castro ha comenzado a aplicar a su anquilosado régimen económico y político. La más reciente de ellas consiste en que el Estado, en un gesto de indulgencia poco común en la isla, permitirá que los ciudadanos cubanos usen Internet.

La medida, que en el contexto del socialismo cubano implica una transformación cuya magnitud es difícil comprender para quienes no sabemos lo que es vivir bajo un régimen dictatorial, tiene sin embargo muchas limitaciones. Seguirán prohibidas las conexiones domiciliarias, los comisarios del Estado encargados de la censura se reservan el derecho de bloquear cuanto sitio les parezca inconveniente, y el precio seguirá fuera del alcance del ciudadano común.

A pesar de ello, no deja de ser un gran avance si se considera que hasta ahora la única manera que tenían los cubanos de conectarse a Internet era en los hoteles reservados para los turistas, pagando tarifas inaccesibles para el común de la gente, y robando o comprando ilegalmente las contraseñas. El acceso libre a la web era un privilegio sólo reservado a visitantes extranjeros, periodistas avalados por el régimen, algunas instituciones y empresas oficiales, intelectuales y científicos destacados del país.

Se calcula que en todo el país no más de 100.000 personas tenían de un modo u otro el privilegio de navegar por el ciberespacio. El resto debía conformarse con navegar por la Intranet, la red local que sólo permite tener acceso a sitios oficiales y correo electrónico con el que comunicarse con el exterior, pero siempre bajo la estricta vigilancia estatal.

Muy difícil debe haber sido para la cúpula gobernante cubana dar tan audaz paso hacia la apertura pues, como es bien sabido, uno de los más sólidos pilares que sostiene al régimen es el férreo aislamiento informativo al que ha sido sometido el pueblo cubano durante los últimos 50 años. Es que como otras experiencias han demostrado, un país en el que no hay prensa libre, en el que el Estado tiene el monopolio absoluto y total de la información y decide qué pueden y qué no pueden leer, ver, oír o decir sus habitantes, corre un enorme riesgo cuando abre un resquicio de libertad, por pequeño que sea.

Es de temer, sin embargo, que antes de permitir que la gente común se conecte al mundo el Estado haya tomado las medidas necesarias para no perder el control. China, por ejemplo, ha desarrollado la tecnología suficiente para evitar que Internet salga del control de la censura oficial.

viernes, 18 de septiembre de 2009

RSF denuncia el encarcelamiento en Cuba del bloguero Yosvani Anzardo

EFE/ADN - Reporteros sin Fronteras (RSF) denunció hoy la operación llevada a cabo por la policía cubana el pasado día 10 contra los blogueros Luis Felipe Gonzales Rojas y Yosvani Anzardo Hernández, el último de los cuales sigue detenido, con lo que es el vigésimo sexto periodista encarcelado en el país.

"Ya es hora de que las cancillerías extranjeras recuerden a las autoridades cubanas las obligaciones que se desprenden" de su firma en febrero del pasado año del Pacto Internacional de la ONU sobre los Derechos Civiles y Políticos, señala RSF en un comunicado.

Se queja de que "las autoridades se empeñan en ahogar cualquier manifestación en Internet de una sociedad civil que se está configurando" e insiste en que "la censura representa una denegación del Gobierno frente a los cambios en la isla -presentes y futuros- que escapan a su control".

De acuerdo con sus datos, "Cuba ostenta ahora, con Irán, el rango de tercer cárcel (de periodistas) del mundo, detrás de Eritrea y China" y ocupa el puesto 169 de 173 países en su clasificación mundial de la libertad de prensa.

La organización de defensa de los profesionales de la información señala que a González Rojas y Anzardo Hernández les confiscaron los ordenadores y los teléfonos móviles en Holguín, al este de Cuba, y que mientras el primero quedó finalmente en libertad al cabo de cuatro horas, el segundo continúa privado de libertad.

La operación contra Gonzales Rojas, que escribía regularmente en su blog "Animal de Alcantarilla", RSF la relaciona con el hecho de que recientemente había concedido una entrevista a "Radio Martí".

En cuanto a Anzardo Hernández, director del periódico digital "Candonga" y colaborador del sitio "Payo Libre", con sede en Miami, no ha podido ponerse en contacto con su familia desde su arresto.

Reporteros explica que las autoridades cubanas bloquean frecuentemente los sitios dedicados a la vida cotidiana en la isla, que vuelven a poner en línea por un tiempo escaso, lo que constituye "una táctica de censura repetida" que intenta "desanimar cualquier información alternativa y despistar a la prensa extranjera, poco representada en la isla y vigilada muy de cerca".
También recordó la carestía y las trabas para poder acceder a Internet en Cuba.
===========
http://pinceladasdecuba.blogspot.com/2009/09/rsf-denuncia-el-encarcelamiento-en-cuba.html

Cuba autoriza el acceso libre a Internet para toda la población

Las autoridades cubanas aprueban legalmente el uso de Internet para todos los ciudadanos, según se desprende de una resolución firmada por el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés, Ministro de la Informática y las Comunicaciones.

La medida implica un cambio de política del gobierno, que hasta ahora había limitado la red a un uso social, dando acceso sólo a instituciones, empresas, y a un pequeño grupo de poco más de 100.000 personas, entre ellos intelectuales y científicos.

Desde hace algunas semanas ya se había autorizado el acceso de los cubanos a los “Cibercafé” de los hoteles, donde podían conectarse a Internet haciendo uso de las computadoras del lugar o de la propia, utilizando el sistema inalámbrico o WIFI.

Sin embargo, era una medida de hecho que podía cambiarse de un momento a otro, en cambio, la resolución ministerial tiene fuerza legal, tanto que salió publicada en la Gaceta Oficial de Cuba.

Es el fin del monopolio informativo del Estado.

El ministro resuelve “autorizar a la Empresa de Correos de Cuba, como Proveedor de Servicios de Acceso a Internet al Público, los cuales deberá prestar a personas naturales en el territorio nacional a través de sus áreas de Internet”.

Utilizarán las oficinas de Correos para instalar computadoras para que cualquier cubano pueda navegar por la red. Hasta ahora existía una estructura similar pero solo daba acceso a una intranet, con sitios seleccionados por el gobierno.

Brenda y Daimi, trabajadoras de una sucursal de Correos del Vedado, en La Habana, confirmaron a BBC Mundo que hace 3 días su sucursal fue cerrada con el fin de crear una sala de Internet. Sin embargo, se reabrió sin que los trabajos fueran terminados.

Al parecer en una primera fase no se utilizarán todas las oficinas postales, según explicaron a BBC Mundo trabajadores del Ministerio de la Informática. “Se seleccionará uno por municipio” y en la medida que sea necesario puede ampliarse.

Servicio caro


Durante la última década el aprendizaje de la computación se ha extendido a todo el país.

Con esta medida se elimina la prohibición pero el gobierno sigue con su propuesta de “uso social” de Internet, en la medida en que no habrá posibilidades de acceder a la red desde la casa. Esto se debe a que el país no tiene suficiente ancho de banda.

Según las autoridades cubanas, los Estados Unidos han impedido a las compañías de Internet negociar con Cuba un mayor acceso a la red, además, todas las comunicaciones son más caras ya que se hacen vía satélite porque Washington no permite que el cable submarino funcione.

En breve todo esto podría cambiar. El presidente estadounidense, Barack Obama, autorizó a las empresas de telecomunicaciones a negociar con La Habana y el próximo año quedará terminada la instalación de un cable telefónico entre Cuba y Venezuela.

Estas nuevas posibilidades tecnológicas podrían abaratar los precios del servicio que en este momento son extremadamente altos. Una tarjeta de una hora cuesta en un hotel US$7 y el acceso pleno desde el domicilio vale US$150 mensuales.

Fin del monopolio

Durante décadas el gobierno cubano mantuvo el monopolio informativo, sin embargo, en los últimos años se ha ido difuminando por la propagación de antenas satelitales y la venta de accesos a Internet, ambas cosas clandestinas pero cada día más extendidas.

En el caso de la red, hay decenas de miles de cuentas ilegales, negociadas directamente entre los trabajadores de los proveedores y los clientes. Cuestan alrededor de US$50 al mes y dan servicio pleno, igual al que reciben los abonados legales.

Realmente nadie puede saber a ciencia cierta cuantas personas tienen acceso a la red pero podría superar el millón si se suman las que acceden por cuentas autorizadas, por las clandestinas y en las de las instituciones, donde navegan –sin permiso- decenas de trabajadores.

De todas formas el gobierno cubano mantiene filtros para impedir la entrada en las páginas más radicales del exilio anticastrista, mientras que permite el acceso a toda la prensa mundial, incluyendo al mayor periódico cubanoamericano de Miami.


Más sobre el tema:

RSF denuncia el encarcelamiento en Cuba del blogue...

¿Internet en Cuba? (Roberto Santana Rodríguez )

Internet bajo vigilancia

La apertura de Internet en Cuba motiva el lanzamie...

¿Internet en Cuba? (Roberto Santana Rodríguez )

Poseer una computadora personal en Cuba, y navegar por Internet legalmente es un sueño para millones de cubanos, a pesar de que el gobierno dice que esta impulsando lo que llama “informatización de la sociedad”, lo que no pasa de ser un desvarío, porque la política gubernamental esta basada en el control de la información.
Existen en el país clubes de computación, al menos uno en cada municipio. En estos centros se ofrecen clases de informática y electrónica, sistema operativo Windows, y se enseña a trabajar con Microsoft Office; sin faltar, por supuesto, el adoctrinamiento de la “batalla de ideas”.

Algo en lo que se pone mucho empeño es en el desarrollo de la Universidad de las Ciencias Informáticas. Allí se forman miles de jóvenes para integrar un futuro ejército de programadores. Este esfuerzo del gobierno se queda corto porque sin práctica no se puede fijar lo aprendido teóricamente en los salones de clase.


¿Cuántas personas de las que se gradúan en los cursos impartidos en los clubes de computación pueden después desarrollar en sus casas los conocimientos adquiridos? Pasado un tiempo no recuerdan casi nada de lo que aprendieron.

A los graduados les faltan las imprescindibles “horas nalgas” frente a la computadora, sin las cuales no hay teoría que valga.

El acceso a la Internet en los clubes es muy limitado. Hay sitios prohibidos, a los que no se puede acceder. Los que asisten a los clubes ignoran, por ejemplo, que existe CubaNet, página de la prensa independiente cubana; payolibre.com, bitacoracubana.com, miscelaneasdecuba.com, sitios donde pudieran enterarse de la realidad de Cuba, oculta por el gobierno.

Un joven residente en Santa Clara, recién llegado a Estados Unidos, contó en un programa de radio de Miami que no sabia de la huelga de hambre de Guillermo Fariñas para reclamar el derecho de los cubanos a Internet.

El acceso a la red es sólo para los privilegiados en los cibercafés, porque conectarse resulta extremadamente caro: 3 pesos convertibles media hora y 5 la hora (el salario mínimo en la Isla es de poco mas de 9 dólares). A esto se suma la lentitud del servicio y el bloqueo de los sitios web que el gobierno considera subversivos.

Existen computadoras en los centros educacionales, a razón de un equipo por cada dos o tres estudiantes, con las mismas restricciones. Excepcionalmente, hay escuelas en las montañas con pocos alumnos que tienen computadora, video y demás artefactos, alimentados por paneles solares. ¿Cómo practican esos niños y jóvenes? ¿Cuántos tienen PC en la casa?

Algunos cubanos poseen computadoras adquiridas legalmente: médicos, músicos, deportistas que viajan y se les concede el permiso para traerlas. También los dirigentes de determinado nivel.

Los cubanos que tienen computadoras compradas en el mercado negro viven en un constante sigilo, sujetos a que en cualquier momento aparezca la policía, registre la casa y decomise el equipo porque no tiene “papeles”.

Los precios de estos equipos “ilegales” oscilan entre 100, 400 o 500 pesos convertibles. En las tiendas recaudadoras de divisas se venden sólo accesorios de computadoras a elevados precios. Por ejemplo, un monitor de 17 pulgadas cuesta 200 pesos convertibles. En el mercado negro se puede conseguir por 150, nuevo. Si es de uso baja el precio a 120, 100 y hasta 80 pesos convertibles.

Seguimos soñando con que un día en Cuba se pueda tener una computadora sin miedos ni sobresaltos, acceder a Internet libremente, informarse, conocer.
Fuente: http://www.conexioncubana.net/index.php?st=content&sk=view&id=6047&sitd=356

Internet bajo vigilancia


Internet en Cuba aparece como un fenómeno limitado y estrechamente vigilado, con el acceso sometido a autorización y el racionamiento de los equipos necesarios.

El desarrollo de la red informática y de los recursos de Internet se presentó como una prioridad nacional en Cuba. El Ministro de Informática y Comunicaciones, Roberto Ignacio González Planas anunció, en octubre de 2002, en el diario oficial Granma Internacional, que en la isla se había triplicado el número de ordenadores en dos años, y que la fibra óptica enlazaba La Habana con Camagüey (Centro), a la espera de llegar hasta Santiago (Este).

Sin embargo, las restricciones materiales continúan siendo el principal obstáculo para una extensión de la Red al gran público. Por una parte, la densidad telefónica no pasa de cuatro líneas por cada cien habitantes. Por otra, el coste prohibitivo de las comunicaciones telefónicas internacionales (dos dólares por minuto, a Estados Unidos) y la escasez de líneas internacionales, concedidas con criterios políticos y estrechamente vigiladas, impiden cualquier conexión a través de un proveedor de acceso situado en el extranjero. Luis Fernández, portavoz de la Sección de Intereses Cubanos en Washington, se refiere al embargo para justificar el racionamiento de materiales: "Si no tuviéramos que hacerle frente, habría ordenadores para todo el mundo".

Una explicación que omite el hecho de que los equipos necesarios, incluidos los más recientes, solo están disponibles en los almacenes especializados del Estado, a los que únicamente pueden acceder las personas autorizadas. Y que olvida igualmente que un decreto del Ministerio de Comercio Interior prohibe, desde enero de 2002, la venta a particulares, en los almacenes del Estado, "de ordenadores, impresoras, policopiadoras, fotocopiadoras y todos los demás instrumentos de impresión masiva".

Si se considera indispensable una compra del género, debe solicitarse una autorización al Ministerio de Comercio Interior. Antes de esa fecha ya estaba prohibida la venta de modems al público. En esas condiciones, Internet aparecía en Cuba como un fenómeno limitado, mientras que las empresas informáticas cubanas demuestran un perfecto dominio de esta nueva tecnología.

Prioridad a las instituciones

El gobierno ha legislado desde la aparición de Internet en la isla. En junio de 1996, el decreto-ley 209, titulado "Acceso desde la República de Cuba a la red informática global", precisa que no se puede utilizar "violando los principios morales de la sociedad cubana y los textos legales del país", y que los mensajes electrónicos no deben "comprometer la seguridad nacional".

Para conseguir la acreditación obligatoria, los cubanos que quieren disponer de un acceso a Internet, o utilizar los puntos de acceso abiertos al público, tienen que dar una "razón válida" y firmar un contrato de utilización, con cláusulas restrictivas.

Según el decreto-ley 209, el acceso se concede "en virtud de reglamentos que dan prioridad a las entidades e instituciones que pueden contribuir a la vida y el desarrollo de la nación". Pueden conseguirlo, a ese título, al margen de las embajadas y sociedades extranjeras, las personalidades políticas, los altos funcionarios, intelectuales, profesores universitarios, investigadores y periodistas oficiales, los ejecutivos de empresas culturales dedicadas a la exportación o de empresas de informática, así como la jerarquía católica. Las sociedades cubanas exportadoras tienen acceso a la mensajería electrónica nacional y al Intranet nacional.

El 13 de enero de 2000 se creó un Ministerio de Informática y Comunicaciones para "regular, dirigir, supervisar y controlar la política cubana en materia de tecnologías de la comunicación, la informática, las telecomunicaciones, las redes informáticas, la radiodifusión, el espectro radioeléctrico, los servicios postales y la industria electrónica".

En Granma Internacional del 18 de junio de 2001, Beatriz Alonso, directora general de Citmatel, uno de los dos servidores de la isla, explicaba: "La utilización de Internet por nuestras instituciones es una posibilidad de acceder a la información necesaria en el mundo de hoy. No existen sitios de pornografía, de terrorismo ni de otros vicios que proliferan en las naciones capitalistas, entre las que Estados Unidos ocupa un lugar de excepción. El uso de Internet en Cuba se ha establecido sobre una base de ética y de humanismo. Existe un código ético para la utilización de la Red de redes. Favorecemos el intercambio de información para nuestros profesionales y técnicos, damos a conocer el desarrollo alcanzado por Cuba y proporcionamos fuentes de conocimiento a nuestros alumnos y estudiantes".

Los dos servidores de la isla son Citmatel del CenaInternet, rama del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente cubano, e Infocom, rama de la sociedad mixta italo-cubana Etecsa (Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, S.A.).

Los e-mails estrechamente vigilados

Ha nacido un mercado negro de direcciones e-mails, del que disfrutan los pocos cubanos que disponen de un ordenador. El 1 de enero de 2001, en el Ministerio de Informática y Comunicaciones se creó una Agencia de Control y Supervisión (ACS) que, entre otras cosas, se encarga de acorralar a quienes hacen "un uso indebido de las redes informáticas". Su director, Carlos Martínez Albuerne, citado en un artículo del diario Granma, publicado el 23 de abril de 2003, cuenta que en 2002 se adoptaron sanciones contra treinta y una personas, por ese motivo o "que utilizaban cuentas de correos que no les pertenecían". El artículo no precisaba las "sanciones" impuestas.

En materia de correo electrónico, respetar la legalidad equivale a aceptar ser vigilado. Desde septiembre de 2001, en los puntos de acceso Etecsa, los cubanos pueden acceder a un servicio de correo electrónico nacional sin conectarse con la Web, tras haber obtenido una dirección de e-mail personal. Una tarjeta de acceso limitado al servicio cuesta cinco euros, para un uso de cuatro horas (téngase en cuenta que el salario mensual medio de un cubano está en torno a los diez euros). Las tarjetas son nominales. El comprador tiene que justificar su identidad, rellenar un formulario detallado, y sus datos quedan registrados. Así, el proveedor de acceso puede controlar cualquier correo recibido o enviado, antes de emitirlo e enviarlo a su destinatario. Varios usuarios han advertido retrasos, incluso "desapariciones", en su correspondencia, especialmente con el extranjero.

Vicenç Sanclemente, ex corresponsal en La Habana del canal de televisión española TVE, cuenta que en 1999, preocupado porque no recibía correos electrónicos en el ordenador de su oficina cuando esperaba un mensaje importante de la República Dominicana, se dirigió al técnico del Ministerio de Comunicaciones que le abrió su cuenta de Internet, creyendo que se trataba de un problema técnico. La respuesta fue: "Hace dias que no abres el computer de tu casa. Alli tienes los tres correos de Republica Dominicana, y tambien el de Montse y el de Margaret desde Barcelona".

Los cubanos también tienen reducido el acceso a los cibercafés. Los extranjeros de paso, previa presentación de su pasaporte, pueden acceder a dos cibercafés en La Habana, y prácticamente la totalidad de los grandes hoteles de la capital está equipada con un centro de Internet. Etecsa multiplica igualmente, en La Habana y en las metrópolis provinciales, puntos de acceso telefónico y de Internet, abiertos a los extranjeros y a los cubanos titulares de las indispensables autorizaciones. Navegar por la Web es libre a partir de esos puntos de acceso, incluso en los sitios extranjeros, a pesar de que los proveedores de acceso tienen la posibilidad técnica, que ejercen puntualmente, de censurar el acceso a determinados sitios, o a ciertas direcciones.

Pero las tarifas son prohibitivas: la conexión cuesta como mínimo dos euros cada cuarto de hora. A título comparativo, los cibercafés mexicanos o dominicanos ofrecen sus conexiones (de alta velocidad) a dos dólares la hora. Por eso es muy reducida la frecuentación de los puntos de acceso a Internet. Por otra parte, el estado de las conexiones es correcto, a través de modem telefónico.

Los miembros de la Unión Nacional de Escritores y Artistas (UNEAC) disponen de su propio cibercafé, El Aleph, en el Instituto del Libro de La Habana, con acceso a su mensajería y a una red intranet nacional, que difunde las páginas Web oficiales. A través de las organizaciones de la juventud, el gobierno quiere crear 300 clubs de Internet en todo el país, y multiplica los cursos de formación elemental y de perfeccionamiento. Cuando están conectados, los ordenadores de esos centros tienen un acceso limitado a los sitios oficiales.

Una ventana de libertad...

En Cuba, Internet abre una ventana de libertad, a pesar de estar muy controlado. Así, los periodistas independientes que ejercen en el país han visto como se ampliaban sus salidas. La creación en el extranjero (especialmente en Miami) de sitios de Internet y páginas Web que acogen las noticias que transmiten por teléfono o telecopiadora, ha ampliado el campo de difusión de la información, que no siempre pueden publicar en su propio país. Ahora su producción se encuentra archivada y es accesible en el mundo entero, mientras que antes solo circulaba en las ondas de Radio Martí (emisora federal norteamericana que emite desde territorio estadounidense), poco audibles en el territorio nacional y, por esencia, efímeras.

Y de esta forma, se han conocido inmediatamente fuera del país acontecimientos tales como la detención de un opositor, un cambio de talante en la población o una iniciativa de organización de la sociedad civil que, en otras épocas, se ignoraban en el extranjero, al menos durante algún tiempo. Los medios de comunicación internacionales cada vez reproducen más las noticias que proceden de los periodistas independientes; un índice que prueba su credibilidad y su creciente profesionalidad.

Por otra parte la difusión, aunque muy restringida, de las noticias tecnológicas y del acceso a Internet, ha generado un pequeño mercado negro de la Web, todavía marginal pero ya organizado. Algunos de los que tienen derecho alquilan sus login y contraseñas, por una cantidad en torno a los 60 dólares mensuales (equivalente a seis meses de salario medio). Otros, acogen a los internautas en su propio punto de acceso, y facturan el tiempo de conexión. El personal y los anfitriones de los puntos de acceso Etecsa, que conocen la contraseña para conectar a turistas y a quienes tengan derecho, conceden de buen grado una sesión de navegación a sus amigos y relaciones, en algunos casos previo pago. Finalmente, corre el rumor de que algunos internautas han introducido en la isla parabólicas y modems, que les permiten recurrir al servicio de proveedores de acceso norteamericanos por satélite (como Starband o DirecPC), y pagan la cuota a través de sus relaciones en Estados Unidos (del orden de 500 dólares la cuota de entrada, y 100 dólares al mes).

...estrechamente vigilada

José Orlando González Bridón, secretario general de la Confederación de Trabajadores Democráticos de Cuba (CTDC, ilegal), detenido el 15 de diciembre de 2000, fue el primer miembro de la oposición condenado a una pena de cárcel, por un artículo publicado en Internet. En él, aparecido el 5 de agosto de 2000 en el sitio Cuba Free Press (cubafreepress.org), con sede en Florida (Estados Unidos), cuestionaba la responsabilidad de la policía en la muerte de Joanna González Herrera, coordinadora nacional de la CTDC. También pasó la información a una radio con sede en Miami, calificada de "subversiva" en el acta de acusación.


José Orlando González Bridón salió en libertad el 22 de noviembre de 2001. Se benefició de una libertad condicional, tres semanas antes de finalizar su condena. Las autoridades penitenciarias le explicaron que le ponían en libertad por "buena conducta". Por su parte, el sindicalista atribuye su liberación a la voluntad de las autoridades de hacer un gesto mientras se celebraba, los días 23 y 24 de noviembre, la Cumbre Iberoamericana, en Lima (Perú), que reunía a veintitrés jefes de Estado de América Latina, España y Portugal. Su liberación se produjo igualmente una semana antes de la reunión, prevista en La Habana, para relanzar el diálogo político entre la Unión Europea (UE) y Cuba. Desde 1996, la UE subordina "una cooperación plena con Cuba (...) a la mejora de la situación en materia de derechos humanos y libertades políticas". Cuba deseaba entonces adherirse a los Acuerdos de Cotonú, con los que los Quince ayudan a los países ACP (Africa-Caribe-Pacífico).


Encarcelado en la prisión de Combinado del Este, situada en la provincia de La Habana, el sindicalista cuenta que estuvo recluído, desde diciembre de 2000 hasta octubre de 2001, en una "celda de castigo", habitualmente destinada a los presos más duros, para estancias no superiores a veintiún días. Durante aquellos diez meses estuvo privado de contacto con cualquier otro detenido y, como único mueble, solo dispuso de una cama que le llevaban a las seis de la tarde y le retiraban a las seis de la mañana. Su mujer, María Esther Valdés, solo podía visitarle cada tres semanas.

Durante su detención, las autoridades se negaron a darle el régimen alimenticio especial que requerían sus problemas de tensión arterial. Sin embargo, el sindicalista cuenta que su estado de salud fue casi satisfactorio.

Afirma haber presenciado escenas de malos tratos a algunos presos. Denuncia también la corrupción en el establecimiento. Según el sindicalista, algunos guardianes reciben dinero de los detenidos que quieren mejorar sus condiciones, o comprar droga.

El proceso de José Orlando González Bridón se celebró el 24 de mayo de 2001, tras haberse aplazado en varias ocasiones. Solo su familia pudo asistir a la vista; un importante dispositivo de seguridad impidió a la prensa extranjera, y a los opositores, el acceso a la sala. Según personas cercanas al sindicalista, los lugares destinados al público estaban ocupados por miembros de las fuerzas del orden. El 2 de junio de 2001, en primera instancia, José Orlando González Bridón fue condenado a dos años de cárcel, por "difusión de noticias falsas que comprometen el prestigio y el crédito del Estado cubano" con "manifiesta intención de colaborar con una potencia extranjera". El 21 de agosto, en apelación, los cargos fueron recalificados como "difamación de las instituciones, organizaciones, héroes y mártires", y la condena se redujo a un año de cárcel. Según sus allegados, las autoridades utilizaron como pretexto el artículo publicado en Internet, para castigar el conjunto de sus actividades contra el gobierno.

ENLACES:

Sitios que publican los artículos de los periodistas independientes
cubanet.org
nuevaprensa.org (en español)
cubaencuentro.org (en español)
cartadecuba.org (en español)
Portal oficial "Internet e Instituciones
Portal de la prensa oficial
Fuente: www.rsf.org/Internet-bajo-vigilancia.html Cuba - Reporters Sans Frontières

La apertura de Internet en Cuba motiva el lanzamiento de nuevas páginas anticastristas

La apertura a Internet a todos los ciudadanos en Cuba aprobada hace escasos días por el Gobierno supuso un giro en la política de la Isla. Esta liberalización ha motivado la creación de páginas que denuncian las actuaciones del ejecutivo, como son las recién lanzadas por el Comité de Ciudadanos por la Integración Racial o el Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba.

A principios de esta semana el Gobierno de Cuba levantaba las restricciones a Internet que imperaban en la Isla y permitía el acceso a cualquier ciudadano. Hasta el momento, los contenidos de la red tan sólo estaban disponibles para hacer de ellos un uso profesional. Tan sólo instituciones, empresas, intelectuales y científicos tenían acceso a la red.

Esta apertura a la comunicación daba un giro radical en la política del Ejecutivo Cubano, ya que siempre ha existido una gran preocupación por enmudecer las informaciones que escritores y periodistas vertían en blogs independientes. Recientemente un informe del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) desvelaba el surgimiento de una nueva cultura de blogueros en la Isla. En sus páginas aportaban información que la prensa del país, toda ella dependiente del gobierno, no trataba. Aportaban su punto de vista y sus críticas a los problemas con los que convive diariamente la población cubana referentes a vivienda, salud o educación.

Con la apertura de Internet, grupos de oposición cubanos han reforzado su presencia en este medio. Desde la organización Solidaridad Española con Cuba se ha anunciado el lanzamiento de los portales del Comité de Ciudadanos por la Integración Racial (CIR) y del Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba (CRDHC).

En la primera, www.cir-integracion-racial-cuba.org, proveerá entre otras cosas, de un espacio para el grupo mediático Consenso, que incluirá contenidos de interés general como noticias y reportajes elaborados por los colaboradores de este grupo. Por otra parte, el Consejo de Relatores de Derechos Humanos en el site http://www.crdhc-amanecerderechoshumanoscuba.org, informa sobre todas las denuncias y labores realizadas por este grupo independiente cubano. En su último informe se reportan más de 100 arrestos por motivos políticos durante el pasado mes de agosto. Además ofrecerá a los navegantes otras secciones en las que se publicarán noticias sobre bibliotecas, desarrollo y sociedad, entre otras.

Una información al alcance de cualquier ciudadano que no 'le hace buena prensa' al gobierno Castrista, y que escapa del control mediático del ejecutivo. Un giro político, que redefine el escenario informativo...


http://www.prnoticias.es/index.php/prlatam/153/10038824