miércoles, 30 de septiembre de 2009
Denuncian acoso a la prensa opositora por parte de Micheletti
París.- La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) denunció el cierre, por parte del gobierno interino de Honduras, de la emisora Radio Globo y la televisión Canal 36, dos medios "varias veces suspendidos y acosados" por su oposición al golpe de Estado del pasado 28 de junio.
En los dos casos, la policía intervino para desalojar a la redacción de los locales y confiscar el equipo de transmisión, precisa el comunicado difundido por RSF, acotó Efe.
"¿Hasta dónde irá el gobierno golpista?", se pregunta la organización antes de subrayar que el presidente Roberto Micheletti, "se aventaja para figurar entre los depredadores de la libertad de prensa".
Radio Globo y Canal 36 deben recuperar inmediatamente sus frecuencias y sus equipos, y la represión contra los defensores de los derechos humanos debe cesar cuanto antes, añade la misma nota.
RSF precisa que, durante el decomiso de los equipos de Radio Globo, un periodista guatemalteco del canal mexicano Televisa, Ronny Sánchez, se quejó de haber sido golpeado por los policías.
Agrega que las fuerzas del orden también mostraron brutalidad con su compañero Alberto Cardona de Guatevisión.
SIP condena el cierre de medios
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó su condena contra el decreto del gobierno de facto de Honduras que prohíbe las libertades públicas como los derechos de asociación, reunión y de expresión. La SIP considera como “medida absurda” que las autoridades puedan disponer el cierre de aquellos medios que pudieran estar “perturbando la tranquilidad nacional”.
En materia de libertad de prensa, el decreto fue aplicado para cerrar canal 36 y Radio Globo, dos medios identificados con Manuel Zelaya, y sobre los que la SIP venía reclamando para que pudieran desarrollar su labor con libertad.
El presidente de la SIP, Enrique Santos Calderón, dijo que “más allá de las políticas editoriales que puedan tener los medios hondureños, absolutamente todos deben tener la libertad de informar como lo manda el art. 72 de la Constitución, sin censura previa”. Agregó, que el decreto es una “medida absurda” que le da una licencia especial al gobierno de facto para determinar sobre cualquier medio qué se puede o no informar, cómo quiere que se haga y, “peor aún, limita la capacidad de todo hondureño de informarse con total libertad”.
La SIP pide que “se restablezca la señal de los medios afectados”.
Condenan cierre de medios de comunicación
El gobierno interino de Honduras ordenó el cierre de Radio Globo y del Canal de 36 de televisión. Militares custodian las instalaciones de dichos medios.
EL DIARIO DE HOY/AGENCIAS .-
Las medidas adoptadas por el gobierno interino de Roberto Micheletti contra los medios de comunicación ha levantado una ola de protestas, siendo las organizaciones de periodistas las primeras en manifestar su rechazo al cierre de la emisora Radio Globo y Canal 36, ambos de cobertura nacional.
Grupos de militares ocuparon el lunes por la madrugada las instalaciones de la emisora Radio Globo, dirigida por el periodista David Romero, y la televisora Canal 36, del periodista Esdrás Amado López, por órdenes del gobierno y en el marco de la suspensión de las garantías constitucionales.
Tras la llegada de Micheletti al poder, la emisora y el canal prácticamente habían sido los únicos medios hondureños en difundir en directo entrevistas y comparecencias del depuesto Manuel Zelaya durante su estadía en el extranjero y, a partir del lunes de la semana pasada, desde la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde se mantiene refugiado. Asimismo, habían transmitido manifestaciones de los zelayistas.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó su profunda condena contra el decreto del Gobierno de Honduras que prohíbe las libertades públicas como los derechos de asociación, reunión y de expresión; considerando, especialmente, como "medida absurda" que las autoridades puedan disponer la censura y cierre de aquellos medios que pudieran estar "perturbando la tranquilidad nacional, llamando a la insurrección popular y dañando sicológicamente a sus auditorios".
El presidente de la SIP, Enrique Santos Calderón, dijo que, "más allá de las políticas editoriales que puedan tener los medios, absolutamente todos deben tener la libertad de informar como lo manda el Art. 72 de la Constitución". Agregó que el decreto es una "medida absurda" que le da una licencia especial al Gobierno para determinar sobre cualquier medio qué se puede o no informar, cómo quiere que se haga y, "peor aun, limita la capacidad de todo hondureño de informarse con total libertad".
Robert Rivard, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, recordó que la SIP vino protestando por todo tipo de atropellos contra medios de comunicación y periodistas, generados por las autoridades así como por grupos afines a Zelaya, al tiempo que recordó que fueron numerosas las condenas de la SIP contra el gobierno de Zelaya por sus políticas contrarias a la libertad de prensa.
Rivard pidió que "se restablezca la señal de los medios afectados, y que el estado de excepción no legitime la censura" ni viole "el derecho del público a saber".
La vicecanciller del gobierno interino de Honduras, Martha Lorena Alvarado de Casco, que ayer fue entrevistada por El Diario de Hoy, manifestó que "la medida (el cierre de medios) es un caso muy sensible y que no abonan a ninguna causa, pero que Micheletti ya recapacitó y aclaró que su intención no es la de censurar".
Por su parte, Reporteros Sin Fronteras (RSF) denunció que la suspensión de "las últimas libertades públicas" en Honduras dejó a los medios "a merced del cierre total". En la misma línea, la Federación Internacional de Periodistas (FIP), insistió que otros medios también pueden sufrir represalias similares a las de Radio Globo y Canal 36.
Algunas, como Radio Progreso, han decidido voluntariamente interrumpir su actividad "ante amenazas", enfatizó la FIP, que subrayó que el director de la radioemisora, el sacerdote Ismael Morenao, ha sido amenazado de muerte.
Asimismo, lamentó que reporteros de las agencias internacionales de noticias de Reuters y Associated Press (AP) fueran obligados a salir de las inmediaciones de la embajada de Brasil.
"Los hondureños tienen el derecho a estar informados sobre lo que está ocurriendo en el país en este momento tan delicado", afirmó Carlos Lauría, coordinador senior del Comité de Protección de los Periodistas, con sede en Nueva York.
sábado, 19 de septiembre de 2009
Internet, un resquicio de libertad en Cuba
Durante los últimos meses, Cuba ha sido noticia por las tímidas y muy paulatinas reformas, pero reformas al fin, que bajo la conducción de Raúl Castro ha comenzado a aplicar a su anquilosado régimen económico y político. La más reciente de ellas consiste en que el Estado, en un gesto de indulgencia poco común en la isla, permitirá que los ciudadanos cubanos usen Internet.
La medida, que en el contexto del socialismo cubano implica una transformación cuya magnitud es difícil comprender para quienes no sabemos lo que es vivir bajo un régimen dictatorial, tiene sin embargo muchas limitaciones. Seguirán prohibidas las conexiones domiciliarias, los comisarios del Estado encargados de la censura se reservan el derecho de bloquear cuanto sitio les parezca inconveniente, y el precio seguirá fuera del alcance del ciudadano común.
A pesar de ello, no deja de ser un gran avance si se considera que hasta ahora la única manera que tenían los cubanos de conectarse a Internet era en los hoteles reservados para los turistas, pagando tarifas inaccesibles para el común de la gente, y robando o comprando ilegalmente las contraseñas. El acceso libre a la web era un privilegio sólo reservado a visitantes extranjeros, periodistas avalados por el régimen, algunas instituciones y empresas oficiales, intelectuales y científicos destacados del país.
Se calcula que en todo el país no más de 100.000 personas tenían de un modo u otro el privilegio de navegar por el ciberespacio. El resto debía conformarse con navegar por la Intranet, la red local que sólo permite tener acceso a sitios oficiales y correo electrónico con el que comunicarse con el exterior, pero siempre bajo la estricta vigilancia estatal.
Muy difícil debe haber sido para la cúpula gobernante cubana dar tan audaz paso hacia la apertura pues, como es bien sabido, uno de los más sólidos pilares que sostiene al régimen es el férreo aislamiento informativo al que ha sido sometido el pueblo cubano durante los últimos 50 años. Es que como otras experiencias han demostrado, un país en el que no hay prensa libre, en el que el Estado tiene el monopolio absoluto y total de la información y decide qué pueden y qué no pueden leer, ver, oír o decir sus habitantes, corre un enorme riesgo cuando abre un resquicio de libertad, por pequeño que sea.
Es de temer, sin embargo, que antes de permitir que la gente común se conecte al mundo el Estado haya tomado las medidas necesarias para no perder el control. China, por ejemplo, ha desarrollado la tecnología suficiente para evitar que Internet salga del control de la censura oficial.
viernes, 18 de septiembre de 2009
RSF denuncia el encarcelamiento en Cuba del bloguero Yosvani Anzardo
"Ya es hora de que las cancillerías extranjeras recuerden a las autoridades cubanas las obligaciones que se desprenden" de su firma en febrero del pasado año del Pacto Internacional de la ONU sobre los Derechos Civiles y Políticos, señala RSF en un comunicado.
Se queja de que "las autoridades se empeñan en ahogar cualquier manifestación en Internet de una sociedad civil que se está configurando" e insiste en que "la censura representa una denegación del Gobierno frente a los cambios en la isla -presentes y futuros- que escapan a su control".
De acuerdo con sus datos, "Cuba ostenta ahora, con Irán, el rango de tercer cárcel (de periodistas) del mundo, detrás de Eritrea y China" y ocupa el puesto 169 de 173 países en su clasificación mundial de la libertad de prensa.
La organización de defensa de los profesionales de la información señala que a González Rojas y Anzardo Hernández les confiscaron los ordenadores y los teléfonos móviles en Holguín, al este de Cuba, y que mientras el primero quedó finalmente en libertad al cabo de cuatro horas, el segundo continúa privado de libertad.
La operación contra Gonzales Rojas, que escribía regularmente en su blog "Animal de Alcantarilla", RSF la relaciona con el hecho de que recientemente había concedido una entrevista a "Radio Martí".
En cuanto a Anzardo Hernández, director del periódico digital "Candonga" y colaborador del sitio "Payo Libre", con sede en Miami, no ha podido ponerse en contacto con su familia desde su arresto.
Reporteros explica que las autoridades cubanas bloquean frecuentemente los sitios dedicados a la vida cotidiana en la isla, que vuelven a poner en línea por un tiempo escaso, lo que constituye "una táctica de censura repetida" que intenta "desanimar cualquier información alternativa y despistar a la prensa extranjera, poco representada en la isla y vigilada muy de cerca".
También recordó la carestía y las trabas para poder acceder a Internet en Cuba.
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http://pinceladasdecuba.blogspot.com/2009/09/rsf-denuncia-el-encarcelamiento-en-cuba.html
Cuba autoriza el acceso libre a Internet para toda la población
La medida implica un cambio de política del gobierno, que hasta ahora había limitado la red a un uso social, dando acceso sólo a instituciones, empresas, y a un pequeño grupo de poco más de 100.000 personas, entre ellos intelectuales y científicos.
Desde hace algunas semanas ya se había autorizado el acceso de los cubanos a los “Cibercafé” de los hoteles, donde podían conectarse a Internet haciendo uso de las computadoras del lugar o de la propia, utilizando el sistema inalámbrico o WIFI.
Sin embargo, era una medida de hecho que podía cambiarse de un momento a otro, en cambio, la resolución ministerial tiene fuerza legal, tanto que salió publicada en la Gaceta Oficial de Cuba.
Es el fin del monopolio informativo del Estado.
El ministro resuelve “autorizar a la Empresa de Correos de Cuba, como Proveedor de Servicios de Acceso a Internet al Público, los cuales deberá prestar a personas naturales en el territorio nacional a través de sus áreas de Internet”.
Utilizarán las oficinas de Correos para instalar computadoras para que cualquier cubano pueda navegar por la red. Hasta ahora existía una estructura similar pero solo daba acceso a una intranet, con sitios seleccionados por el gobierno.
Brenda y Daimi, trabajadoras de una sucursal de Correos del Vedado, en La Habana, confirmaron a BBC Mundo que hace 3 días su sucursal fue cerrada con el fin de crear una sala de Internet. Sin embargo, se reabrió sin que los trabajos fueran terminados.
Al parecer en una primera fase no se utilizarán todas las oficinas postales, según explicaron a BBC Mundo trabajadores del Ministerio de la Informática. “Se seleccionará uno por municipio” y en la medida que sea necesario puede ampliarse.
Servicio caro
Durante la última década el aprendizaje de la computación se ha extendido a todo el país.
Con esta medida se elimina la prohibición pero el gobierno sigue con su propuesta de “uso social” de Internet, en la medida en que no habrá posibilidades de acceder a la red desde la casa. Esto se debe a que el país no tiene suficiente ancho de banda.
Según las autoridades cubanas, los Estados Unidos han impedido a las compañías de Internet negociar con Cuba un mayor acceso a la red, además, todas las comunicaciones son más caras ya que se hacen vía satélite porque Washington no permite que el cable submarino funcione.
En breve todo esto podría cambiar. El presidente estadounidense, Barack Obama, autorizó a las empresas de telecomunicaciones a negociar con La Habana y el próximo año quedará terminada la instalación de un cable telefónico entre Cuba y Venezuela.
Estas nuevas posibilidades tecnológicas podrían abaratar los precios del servicio que en este momento son extremadamente altos. Una tarjeta de una hora cuesta en un hotel US$7 y el acceso pleno desde el domicilio vale US$150 mensuales.
Fin del monopolio
Durante décadas el gobierno cubano mantuvo el monopolio informativo, sin embargo, en los últimos años se ha ido difuminando por la propagación de antenas satelitales y la venta de accesos a Internet, ambas cosas clandestinas pero cada día más extendidas.
En el caso de la red, hay decenas de miles de cuentas ilegales, negociadas directamente entre los trabajadores de los proveedores y los clientes. Cuestan alrededor de US$50 al mes y dan servicio pleno, igual al que reciben los abonados legales.
Realmente nadie puede saber a ciencia cierta cuantas personas tienen acceso a la red pero podría superar el millón si se suman las que acceden por cuentas autorizadas, por las clandestinas y en las de las instituciones, donde navegan –sin permiso- decenas de trabajadores.
De todas formas el gobierno cubano mantiene filtros para impedir la entrada en las páginas más radicales del exilio anticastrista, mientras que permite el acceso a toda la prensa mundial, incluyendo al mayor periódico cubanoamericano de Miami.
Más sobre el tema:
RSF denuncia el encarcelamiento en Cuba del blogue...
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Internet bajo vigilancia
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¿Internet en Cuba? (Roberto Santana Rodríguez )
Existen en el país clubes de computación, al menos uno en cada municipio. En estos centros se ofrecen clases de informática y electrónica, sistema operativo Windows, y se enseña a trabajar con Microsoft Office; sin faltar, por supuesto, el adoctrinamiento de la “batalla de ideas”.
Algo en lo que se pone mucho empeño es en el desarrollo de la Universidad de las Ciencias Informáticas. Allí se forman miles de jóvenes para integrar un futuro ejército de programadores. Este esfuerzo del gobierno se queda corto porque sin práctica no se puede fijar lo aprendido teóricamente en los salones de clase.
¿Cuántas personas de las que se gradúan en los cursos impartidos en los clubes de computación pueden después desarrollar en sus casas los conocimientos adquiridos? Pasado un tiempo no recuerdan casi nada de lo que aprendieron.
A los graduados les faltan las imprescindibles “horas nalgas” frente a la computadora, sin las cuales no hay teoría que valga.
El acceso a la Internet en los clubes es muy limitado. Hay sitios prohibidos, a los que no se puede acceder. Los que asisten a los clubes ignoran, por ejemplo, que existe CubaNet, página de la prensa independiente cubana; payolibre.com, bitacoracubana.com, miscelaneasdecuba.com, sitios donde pudieran enterarse de la realidad de Cuba, oculta por el gobierno.
Un joven residente en Santa Clara, recién llegado a Estados Unidos, contó en un programa de radio de Miami que no sabia de la huelga de hambre de Guillermo Fariñas para reclamar el derecho de los cubanos a Internet.
El acceso a la red es sólo para los privilegiados en los cibercafés, porque conectarse resulta extremadamente caro: 3 pesos convertibles media hora y 5 la hora (el salario mínimo en la Isla es de poco mas de 9 dólares). A esto se suma la lentitud del servicio y el bloqueo de los sitios web que el gobierno considera subversivos.
Existen computadoras en los centros educacionales, a razón de un equipo por cada dos o tres estudiantes, con las mismas restricciones. Excepcionalmente, hay escuelas en las montañas con pocos alumnos que tienen computadora, video y demás artefactos, alimentados por paneles solares. ¿Cómo practican esos niños y jóvenes? ¿Cuántos tienen PC en la casa?
Algunos cubanos poseen computadoras adquiridas legalmente: médicos, músicos, deportistas que viajan y se les concede el permiso para traerlas. También los dirigentes de determinado nivel.
Los cubanos que tienen computadoras compradas en el mercado negro viven en un constante sigilo, sujetos a que en cualquier momento aparezca la policía, registre la casa y decomise el equipo porque no tiene “papeles”.
Los precios de estos equipos “ilegales” oscilan entre 100, 400 o 500 pesos convertibles. En las tiendas recaudadoras de divisas se venden sólo accesorios de computadoras a elevados precios. Por ejemplo, un monitor de 17 pulgadas cuesta 200 pesos convertibles. En el mercado negro se puede conseguir por 150, nuevo. Si es de uso baja el precio a 120, 100 y hasta 80 pesos convertibles.
Seguimos soñando con que un día en Cuba se pueda tener una computadora sin miedos ni sobresaltos, acceder a Internet libremente, informarse, conocer.
Fuente: http://www.conexioncubana.net/index.php?st=content&sk=view&id=6047&sitd=356
Internet bajo vigilancia
Internet en Cuba aparece como un fenómeno limitado y estrechamente vigilado, con el acceso sometido a autorización y el racionamiento de los equipos necesarios.El desarrollo de la red informática y de los recursos de Internet se presentó como una prioridad nacional en Cuba. El Ministro de Informática y Comunicaciones, Roberto Ignacio González Planas anunció, en octubre de 2002, en el diario oficial Granma Internacional, que en la isla se había triplicado el número de ordenadores en dos años, y que la fibra óptica enlazaba La Habana con Camagüey (Centro), a la espera de llegar hasta Santiago (Este).
Sin embargo, las restricciones materiales continúan siendo el principal obstáculo para una extensión de la Red al gran público. Por una parte, la densidad telefónica no pasa de cuatro líneas por cada cien habitantes. Por otra, el coste prohibitivo de las comunicaciones telefónicas internacionales (dos dólares por minuto, a Estados Unidos) y la escasez de líneas internacionales, concedidas con criterios políticos y estrechamente vigiladas, impiden cualquier conexión a través de un proveedor de acceso situado en el extranjero. Luis Fernández, portavoz de la Sección de Intereses Cubanos en Washington, se refiere al embargo para justificar el racionamiento de materiales: "Si no tuviéramos que hacerle frente, habría ordenadores para todo el mundo".
Una explicación que omite el hecho de que los equipos necesarios, incluidos los más recientes, solo están disponibles en los almacenes especializados del Estado, a los que únicamente pueden acceder las personas autorizadas. Y que olvida igualmente que un decreto del Ministerio de Comercio Interior prohibe, desde enero de 2002, la venta a particulares, en los almacenes del Estado, "de ordenadores, impresoras, policopiadoras, fotocopiadoras y todos los demás instrumentos de impresión masiva".
Si se considera indispensable una compra del género, debe solicitarse una autorización al Ministerio de Comercio Interior. Antes de esa fecha ya estaba prohibida la venta de modems al público. En esas condiciones, Internet aparecía en Cuba como un fenómeno limitado, mientras que las empresas informáticas cubanas demuestran un perfecto dominio de esta nueva tecnología.
Prioridad a las instituciones
El gobierno ha legislado desde la aparición de Internet en la isla. En junio de 1996, el decreto-ley 209, titulado "Acceso desde la República de Cuba a la red informática global", precisa que no se puede utilizar "violando los principios morales de la sociedad cubana y los textos legales del país", y que los mensajes electrónicos no deben "comprometer la seguridad nacional".
Para conseguir la acreditación obligatoria, los cubanos que quieren disponer de un acceso a Internet, o utilizar los puntos de acceso abiertos al público, tienen que dar una "razón válida" y firmar un contrato de utilización, con cláusulas restrictivas.
Según el decreto-ley 209, el acceso se concede "en virtud de reglamentos que dan prioridad a las entidades e instituciones que pueden contribuir a la vida y el desarrollo de la nación". Pueden conseguirlo, a ese título, al margen de las embajadas y sociedades extranjeras, las personalidades políticas, los altos funcionarios, intelectuales, profesores universitarios, investigadores y periodistas oficiales, los ejecutivos de empresas culturales dedicadas a la exportación o de empresas de informática, así como la jerarquía católica. Las sociedades cubanas exportadoras tienen acceso a la mensajería electrónica nacional y al Intranet nacional.
El 13 de enero de 2000 se creó un Ministerio de Informática y Comunicaciones para "regular, dirigir, supervisar y controlar la política cubana en materia de tecnologías de la comunicación, la informática, las telecomunicaciones, las redes informáticas, la radiodifusión, el espectro radioeléctrico, los servicios postales y la industria electrónica".
En Granma Internacional del 18 de junio de 2001, Beatriz Alonso, directora general de Citmatel, uno de los dos servidores de la isla, explicaba: "La utilización de Internet por nuestras instituciones es una posibilidad de acceder a la información necesaria en el mundo de hoy. No existen sitios de pornografía, de terrorismo ni de otros vicios que proliferan en las naciones capitalistas, entre las que Estados Unidos ocupa un lugar de excepción. El uso de Internet en Cuba se ha establecido sobre una base de ética y de humanismo. Existe un código ético para la utilización de la Red de redes. Favorecemos el intercambio de información para nuestros profesionales y técnicos, damos a conocer el desarrollo alcanzado por Cuba y proporcionamos fuentes de conocimiento a nuestros alumnos y estudiantes".
Los dos servidores de la isla son Citmatel del CenaInternet, rama del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente cubano, e Infocom, rama de la sociedad mixta italo-cubana Etecsa (Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, S.A.).
Los e-mails estrechamente vigilados
Ha nacido un mercado negro de direcciones e-mails, del que disfrutan los pocos cubanos que disponen de un ordenador. El 1 de enero de 2001, en el Ministerio de Informática y Comunicaciones se creó una Agencia de Control y Supervisión (ACS) que, entre otras cosas, se encarga de acorralar a quienes hacen "un uso indebido de las redes informáticas". Su director, Carlos Martínez Albuerne, citado en un artículo del diario Granma, publicado el 23 de abril de 2003, cuenta que en 2002 se adoptaron sanciones contra treinta y una personas, por ese motivo o "que utilizaban cuentas de correos que no les pertenecían". El artículo no precisaba las "sanciones" impuestas.
En materia de correo electrónico, respetar la legalidad equivale a aceptar ser vigilado. Desde septiembre de 2001, en los puntos de acceso Etecsa, los cubanos pueden acceder a un servicio de correo electrónico nacional sin conectarse con la Web, tras haber obtenido una dirección de e-mail personal. Una tarjeta de acceso limitado al servicio cuesta cinco euros, para un uso de cuatro horas (téngase en cuenta que el salario mensual medio de un cubano está en torno a los diez euros). Las tarjetas son nominales. El comprador tiene que justificar su identidad, rellenar un formulario detallado, y sus datos quedan registrados. Así, el proveedor de acceso puede controlar cualquier correo recibido o enviado, antes de emitirlo e enviarlo a su destinatario. Varios usuarios han advertido retrasos, incluso "desapariciones", en su correspondencia, especialmente con el extranjero.
Vicenç Sanclemente, ex corresponsal en La Habana del canal de televisión española TVE, cuenta que en 1999, preocupado porque no recibía correos electrónicos en el ordenador de su oficina cuando esperaba un mensaje importante de la República Dominicana, se dirigió al técnico del Ministerio de Comunicaciones que le abrió su cuenta de Internet, creyendo que se trataba de un problema técnico. La respuesta fue: "Hace dias que no abres el computer de tu casa. Alli tienes los tres correos de Republica Dominicana, y tambien el de Montse y el de Margaret desde Barcelona".
Los cubanos también tienen reducido el acceso a los cibercafés. Los extranjeros de paso, previa presentación de su pasaporte, pueden acceder a dos cibercafés en La Habana, y prácticamente la totalidad de los grandes hoteles de la capital está equipada con un centro de Internet. Etecsa multiplica igualmente, en La Habana y en las metrópolis provinciales, puntos de acceso telefónico y de Internet, abiertos a los extranjeros y a los cubanos titulares de las indispensables autorizaciones. Navegar por la Web es libre a partir de esos puntos de acceso, incluso en los sitios extranjeros, a pesar de que los proveedores de acceso tienen la posibilidad técnica, que ejercen puntualmente, de censurar el acceso a determinados sitios, o a ciertas direcciones.
Pero las tarifas son prohibitivas: la conexión cuesta como mínimo dos euros cada cuarto de hora. A título comparativo, los cibercafés mexicanos o dominicanos ofrecen sus conexiones (de alta velocidad) a dos dólares la hora. Por eso es muy reducida la frecuentación de los puntos de acceso a Internet. Por otra parte, el estado de las conexiones es correcto, a través de modem telefónico.
Los miembros de la Unión Nacional de Escritores y Artistas (UNEAC) disponen de su propio cibercafé, El Aleph, en el Instituto del Libro de La Habana, con acceso a su mensajería y a una red intranet nacional, que difunde las páginas Web oficiales. A través de las organizaciones de la juventud, el gobierno quiere crear 300 clubs de Internet en todo el país, y multiplica los cursos de formación elemental y de perfeccionamiento. Cuando están conectados, los ordenadores de esos centros tienen un acceso limitado a los sitios oficiales.
Una ventana de libertad...
En Cuba, Internet abre una ventana de libertad, a pesar de estar muy controlado. Así, los periodistas independientes que ejercen en el país han visto como se ampliaban sus salidas. La creación en el extranjero (especialmente en Miami) de sitios de Internet y páginas Web que acogen las noticias que transmiten por teléfono o telecopiadora, ha ampliado el campo de difusión de la información, que no siempre pueden publicar en su propio país. Ahora su producción se encuentra archivada y es accesible en el mundo entero, mientras que antes solo circulaba en las ondas de Radio Martí (emisora federal norteamericana que emite desde territorio estadounidense), poco audibles en el territorio nacional y, por esencia, efímeras.
Y de esta forma, se han conocido inmediatamente fuera del país acontecimientos tales como la detención de un opositor, un cambio de talante en la población o una iniciativa de organización de la sociedad civil que, en otras épocas, se ignoraban en el extranjero, al menos durante algún tiempo. Los medios de comunicación internacionales cada vez reproducen más las noticias que proceden de los periodistas independientes; un índice que prueba su credibilidad y su creciente profesionalidad.
Por otra parte la difusión, aunque muy restringida, de las noticias tecnológicas y del acceso a Internet, ha generado un pequeño mercado negro de la Web, todavía marginal pero ya organizado. Algunos de los que tienen derecho alquilan sus login y contraseñas, por una cantidad en torno a los 60 dólares mensuales (equivalente a seis meses de salario medio). Otros, acogen a los internautas en su propio punto de acceso, y facturan el tiempo de conexión. El personal y los anfitriones de los puntos de acceso Etecsa, que conocen la contraseña para conectar a turistas y a quienes tengan derecho, conceden de buen grado una sesión de navegación a sus amigos y relaciones, en algunos casos previo pago. Finalmente, corre el rumor de que algunos internautas han introducido en la isla parabólicas y modems, que les permiten recurrir al servicio de proveedores de acceso norteamericanos por satélite (como Starband o DirecPC), y pagan la cuota a través de sus relaciones en Estados Unidos (del orden de 500 dólares la cuota de entrada, y 100 dólares al mes).
...estrechamente vigilada
José Orlando González Bridón, secretario general de la Confederación de Trabajadores Democráticos de Cuba (CTDC, ilegal), detenido el 15 de diciembre de 2000, fue el primer miembro de la oposición condenado a una pena de cárcel, por un artículo publicado en Internet. En él, aparecido el 5 de agosto de 2000 en el sitio Cuba Free Press (cubafreepress.org), con sede en Florida (Estados Unidos), cuestionaba la responsabilidad de la policía en la muerte de Joanna González Herrera, coordinadora nacional de la CTDC. También pasó la información a una radio con sede en Miami, calificada de "subversiva" en el acta de acusación.
José Orlando González Bridón salió en libertad el 22 de noviembre de 2001. Se benefició de una libertad condicional, tres semanas antes de finalizar su condena. Las autoridades penitenciarias le explicaron que le ponían en libertad por "buena conducta". Por su parte, el sindicalista atribuye su liberación a la voluntad de las autoridades de hacer un gesto mientras se celebraba, los días 23 y 24 de noviembre, la Cumbre Iberoamericana, en Lima (Perú), que reunía a veintitrés jefes de Estado de América Latina, España y Portugal. Su liberación se produjo igualmente una semana antes de la reunión, prevista en La Habana, para relanzar el diálogo político entre la Unión Europea (UE) y Cuba. Desde 1996, la UE subordina "una cooperación plena con Cuba (...) a la mejora de la situación en materia de derechos humanos y libertades políticas". Cuba deseaba entonces adherirse a los Acuerdos de Cotonú, con los que los Quince ayudan a los países ACP (Africa-Caribe-Pacífico).
Encarcelado en la prisión de Combinado del Este, situada en la provincia de La Habana, el sindicalista cuenta que estuvo recluído, desde diciembre de 2000 hasta octubre de 2001, en una "celda de castigo", habitualmente destinada a los presos más duros, para estancias no superiores a veintiún días. Durante aquellos diez meses estuvo privado de contacto con cualquier otro detenido y, como único mueble, solo dispuso de una cama que le llevaban a las seis de la tarde y le retiraban a las seis de la mañana. Su mujer, María Esther Valdés, solo podía visitarle cada tres semanas.Durante su detención, las autoridades se negaron a darle el régimen alimenticio especial que requerían sus problemas de tensión arterial. Sin embargo, el sindicalista cuenta que su estado de salud fue casi satisfactorio.
Afirma haber presenciado escenas de malos tratos a algunos presos. Denuncia también la corrupción en el establecimiento. Según el sindicalista, algunos guardianes reciben dinero de los detenidos que quieren mejorar sus condiciones, o comprar droga.
El proceso de José Orlando González Bridón se celebró el 24 de mayo de 2001, tras haberse aplazado en varias ocasiones. Solo su familia pudo asistir a la vista; un importante dispositivo de seguridad impidió a la prensa extranjera, y a los opositores, el acceso a la sala. Según personas cercanas al sindicalista, los lugares destinados al público estaban ocupados por miembros de las fuerzas del orden. El 2 de junio de 2001, en primera instancia, José Orlando González Bridón fue condenado a dos años de cárcel, por "difusión de noticias falsas que comprometen el prestigio y el crédito del Estado cubano" con "manifiesta intención de colaborar con una potencia extranjera". El 21 de agosto, en apelación, los cargos fueron recalificados como "difamación de las instituciones, organizaciones, héroes y mártires", y la condena se redujo a un año de cárcel. Según sus allegados, las autoridades utilizaron como pretexto el artículo publicado en Internet, para castigar el conjunto de sus actividades contra el gobierno.
ENLACES:
Sitios que publican los artículos de los periodistas independientes
cubanet.org
nuevaprensa.org (en español)
cubaencuentro.org (en español)
cartadecuba.org (en español)
Portal oficial "Internet e Instituciones
Portal de la prensa oficial
Fuente: www.rsf.org/Internet-bajo-vigilancia.html Cuba - Reporters Sans Frontières
La apertura de Internet en Cuba motiva el lanzamiento de nuevas páginas anticastristas
A principios de esta semana el Gobierno de Cuba levantaba las restricciones a Internet que imperaban en la Isla y permitía el acceso a cualquier ciudadano. Hasta el momento, los contenidos de la red tan sólo estaban disponibles para hacer de ellos un uso profesional. Tan sólo instituciones, empresas, intelectuales y científicos tenían acceso a la red.
Esta apertura a la comunicación daba un giro radical en la política del Ejecutivo Cubano, ya que siempre ha existido una gran preocupación por enmudecer las informaciones que escritores y periodistas vertían en blogs independientes. Recientemente un informe del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) desvelaba el surgimiento de una nueva cultura de blogueros en la Isla. En sus páginas aportaban información que la prensa del país, toda ella dependiente del gobierno, no trataba. Aportaban su punto de vista y sus críticas a los problemas con los que convive diariamente la población cubana referentes a vivienda, salud o educación.
Con la apertura de Internet, grupos de oposición cubanos han reforzado su presencia en este medio. Desde la organización Solidaridad Española con Cuba se ha anunciado el lanzamiento de los portales del Comité de Ciudadanos por la Integración Racial (CIR) y del Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba (CRDHC).
En la primera, www.cir-integracion-racial-cuba.org, proveerá entre otras cosas, de un espacio para el grupo mediático Consenso, que incluirá contenidos de interés general como noticias y reportajes elaborados por los colaboradores de este grupo. Por otra parte, el Consejo de Relatores de Derechos Humanos en el site http://www.crdhc-amanecerderechoshumanoscuba.org, informa sobre todas las denuncias y labores realizadas por este grupo independiente cubano. En su último informe se reportan más de 100 arrestos por motivos políticos durante el pasado mes de agosto. Además ofrecerá a los navegantes otras secciones en las que se publicarán noticias sobre bibliotecas, desarrollo y sociedad, entre otras.
Una información al alcance de cualquier ciudadano que no 'le hace buena prensa' al gobierno Castrista, y que escapa del control mediático del ejecutivo. Un giro político, que redefine el escenario informativo...
http://www.prnoticias.es/index.php/prlatam/153/10038824
lunes, 7 de septiembre de 2009
Un derecho en riesgo
La libertad de expresión es uno de los pilares de la democracia y uno de los mejores indicadores del nivel de ejercicio de la ciudadanía en los países del mundo, en el que Bolivia no es la excepción.Durante gran parte de la historia, la libertad de expresión ha marcado la diferencia entre quienes tenían poder y quienes estaban sometidos al mismo. Con la democratización de las sociedades y la emergencia de la clase media, este derecho se ha consolidado.Sin embargo, pese a que cada vez más naciones se suman al sistema democrático y, por lo tanto, al respeto a la libertad de expresión, las organizaciones internacionales siguen identificando importantes reductos de totalitarismo de Estado y en otros casos un retroceso en el ejercicio ciudadano.El caso de la China es singular y al mismo tiempo paradójico. Mientras que la apertura económica ha marcado su presencia a nivel internacional, las restricciones en cuanto a la libertad de expresión siguen marcando el dominio ideológico sobre la sociedad civil del gigante asiático.En los países de Oriente Medio con gobiernos islamistas, la libertad de expresión también enfrenta fuertes limitaciones, en especial, si se cuestiona las creencias religiosas más arraigadas. En nuestro continente se tienen dos ejemplos contrapuestos. Por un lado, la Cuba de Fidel Castro, cuyo gobierno insiste en mantener la cohesión social en torno a un desgastado proyecto socialista, o la Venezuela de Hugo Chávez que cada vez ejerce más presión y control sobre la libertad de expresión.Por otro lado, desde los atentados terroristas del 11 de septiembre y el inicio de la guerra contra el terrorismo, la libertad de expresión junto a otros derechos básicos ha sido limitada en los Estados Unidos. Pese a las protestas de activistas de los derechos humanos, la pasada administración del presidente Bush ha justificado con el estado de guerra, las restricciones e, incluso, la violación de algunas prerrogativas constitucionales tanto en su territorio como en otras latitudes.En cuanto a Bolivia, es oportuno señalar que la vigencia plena de la libertad de expresión ha sido una de las más importantes conquistas del último período democrático. Esa libertad, sin embargo, está comenzando a encontrar obstáculos y restricciones con una frecuencia cada vez mayor en los últimos meses.La libertad de expresión ha sido, en los momentos más críticos de la historia reciente de Bolivia, el instrumento y la garantía para que el país no caiga al abismo sino, más al contrario, para que encuentre salidas pacíficas y democráticas a sus diferencias internas.La sociedad en su conjunto parece haber comprendido que la libertad de expresión es un medio elemental para la convivencia ciudadana, por lo cual, su resguardo es imprescindible para el actual debate sobre los destinos del país.Quienes, empero, parecen pasar por alto el valor que tiene esa libertad son los organismos de seguridad del Estado quienes, en lugar de precautelar los derechos de la sociedad, ahora se dedican a infringirlos seguramente alentados por la impunidad de las recientes agresiones a medios de comunicación social.
jueves, 3 de septiembre de 2009
Más agresiones contra periodistas
Un amplio abanico de reacciones que va desde la más honda indignación a la absoluta indiferencia, pasando por cierta complacencia, han causado en diferentes sectores de la sociedad la andanada de insultos y expresiones de deseos que el alcalde de Santa Cruz, Percy Fernández, dedicó a un grupo de periodistas y camarógrafos que cubrían una conferencia de prensa.
"Estos son traidores, los veo traicionando a todos, a los colegas que están a su lado. Ojalá algún día se mueran, y pronto nomás de muerte natural para que nadie quede con la culpa, y desaparezcan porque mucho perturban el ambiente. Acosadores del mundo, idos por favor!”, dijo en uno de sus frecuentes arranques de ira.
El asunto fue minimizado en unos casos, pues ya es habitual que el alcalde cruceño, cuya excentricidad es muy conocida, incurra en dislates que por lo frecuentes que son ya suelen ser objeto de burlas y rara vez tomados en serio.
Cierta complacencia poco o nada disimulada, en cambio, se pudo notar entre quienes comparten con el Sr. Fernández su poca simpatía hacia la labor periodística cuando ésta no se acomoda a sus expectativas. Muchos de los principales funcionarios del gobierno central, por ejemplo, deben haberse sentido muy identificados con la actitud del alcalde cruceño.
Diferentes grados de indignación, por su parte, mostraron representantes de los periodistas y de los medios de comunicación, lo que se justifica por los antecedentes que durante los últimos tiempos han llevado a extremos intolerables las relaciones entre quienes ejercen el poder y quienes informan y opinan sobre sus actos.
Llamar a “disciplinar” a los periodistas, o calificarlos como “traidores”, son ejemplos de una actitud que pone en un mismo plano a quienes más allá de sus diferencias políticas e ideológicas, tienen en común el mismo desprecio por la labor periodística. Ambos casos merecen el mismo rechazo, por lo que no es aceptable que se reaccione con tolerancia o indiferencia cuando las agresiones provienen de unos y con indignación y agresividad cuando los autores son otros.
Tampoco se trata de exagerar e incurrir en un exceso de susceptibilidad. Los periodistas que se sienten afectados por las agresiones verbales, así como las organizaciones que los representan, tendrán que definir el límite entre lo que es sólo un exabrupto y lo que por formar parte de un contexto de agresiones que tienden a subir de tono, contribuye a deteriorar el ambiente de libertad y respeto necesario para el pleno ejercicio de la labor periodística.
De cualquier modo, lo cierto es que las cada vez más frecuentes agresiones contra trabajadores de la comunicación son sólo uno más de los muchos síntomas como se manifiesta en nuestro país el permanente deterioro de valores básicos e imprescindibles para la convivencia civilizada como son el mutuo respeto y la tolerancia. Restablecerlos es pues una tarea que debe involucrar a todos.