miércoles, 4 de noviembre de 2009

TITULARES DE LA PRENSA

· Puertas abiertas
· Heroína extraña a Cochabamba
Política
· Partidos no se comprometen a contener la violencia electoral
· La institucionalidad del Poder Judicial será repuesta en 2011
· El MAS logra pacto con dos bloques de cívicos en Beni
· Ana Mar critica a Evo por cómo trató a dos periodistas de la Tv
· Antelo hace campaña en mercados cruceños
· Suecia dona $us 1,5 millones para el biométrico
· Joaquino propone restablecer nexos con Santiago
· Doria Medina dice que creará un nuevo ministerio
Ciudad
· Pedro Huanaco es el nuevo alcalde de El Alto con el apoyo del MAS
· Juan Del Granado anuncia que reconstruirá los muros de Irpavi
Negocios
· Corocoro pide querellar a líder rural que denuncia polución
· Fallece el gerente general de INTI, Dieter Schilling Kriete
· El FMI prevé aumento de intereses a nivel mundial
· Banco Los Andes abre sucursal
· Gobierno ratifica la prohibición del ingreso de sustancias nocivas
Cultura
· Casona de ex presidente Arce está en ruinas y fue saqueada
· Murió a los 100 años el pensador francés Claude Lévi-Strauss
· Calle 13 arrasa con 5 nominaciones a los Grammy Latino
· Ratifican que Bryce Echenique plagió 16 artículos de prensa
· Kate Winslet le ganó demanda a un diario inglés
· Agenda
Deportes
· Ortiz rompe la hegemonía del líder Simon
· A falta de tres, Soliz irá a la contención
· La “era Villegas” será hasta julio de 2010
· Castro, otro supuesto caso de adulteración
· Los tres primeros pases, en juego
· La “U” jugará de local en el “Capriles”
· La otra cara de la Vuelta...
Mundo
· Corte Europea prohíbe exhibición obligatoria de crucifijos en escuelas
· Congreso decide consultar a la Suprema restitución de Zelaya
· Choque de trenes en Pakistán
· Venezuela cierra pasos fronterizos con Colombia por “seguridad”
· Periodista muere asesinado en el noreste de México tras secuestro
· Periodista muere asesinado en el noreste de México tras secuestro
· Perú inicia gira por la región y pide reducir gasto militar
· Empleados públicos de Chile comienzan huelga
· Ecuador y Colombia, con encargados de Negocios
Opinión
· Reelección-Carlos Cordero Carrafa *
· Encomio de Sergio Almaraz-Ramón Rocha Monroy *
· Dr. Jekyll y Mr. Hyde-Valentín Abecia López *
Regiones
· Fiscalía de Chuquisaca da pie al inicio de juicio oral contra Nava
· El Niño provoca la escasez de agua en cinco regiones del país
· Bomberos controlan incendio en Santa Cruz
· Pericias confirman que policía se quitó la vida
Seguridad
· En 3 años, 102.414 toneladas de coca eludieron controles legales
· Comandante de ex UTARC fue investigado por una muerte
· Jorge Gutiérrez deja de ser el fiscal de La Paz; lo reemplaza Fernando Ganam
Al Filo
· Murió el senador Díaz, Chuquisaca está de duelo
· Cancillería niega remoción de hitos limítrofes con Chile
· Viceministro Farfán habla por la policía “Karen” del caso Rózsa
· Ex comandante policial asume como Viceministro de Seguridad
· CIADI da por concluido arbitraje sobre nacionalización de Entel
· Periodistas de La Prensa en la final de los premios COBORSE
· El fiscal Jorge Gutiérrez es obligado a tomar vacaciones
Social
· Nueva sucursal del Banco Lsos Andes Procredit

La ciudad y el campo (Gonzalo Lema)

Después de la valiente revolución del 52, el único vínculo real con el campo ha sido la empleada doméstica. En gran parte del altiplano, y en casi todo el valle o piso subandino, la reforma agraria se había encargado de impulsar a los campesinos para que tomaran las tierras. Y eso hicieron, a las buenas y a las malas. Y el mundo criollo, prácticamente en su totalidad, salió del campo y volvió a las ciudades y allí se quedó incluso hasta ahora. No sucedió lo mismo en los llanos, porque la misma reforma agraria trazó para esas tierras calientes otros planes que, con el tiempo, terminaron tan desvirtuados como los del occidente del país. En uno se llegó a la realidad tonta del surco por persona, y en el otro se llegó al latifundio delirante de las doscientas mil hectáreas y hasta más para un solo nombre.

Los bolivianos sabemos toda esa historia y siempre hemos pensado que debería trabajarse sobre esta realidad, por la sencilla razón de nuestra matriz indígena. Una prueba de lo que afirmo se dio en el resultado de la consulta sobre el número máximo de hectáreas que debería detentar una persona, y ganó, de manera abrumadora, el número más chico, el de apenas cinco mil, y siempre y cuando cumplan una función positiva respecto de la sociedad. Ese resultado incuestionable nos dice también que entendemos que la tierra es un recurso finito, limitado, y que cada vez ha de alcanzar menos en el reparto, pero que, si nos organizamos, podemos darle cara a la crisis alimenticia y hasta podemos exportar algunos productos y ayudar a países sin estas posibilidades. Organizarse significa cumplir una serie larga de tareas previas, muchas insospechadas, para que el circuito agrícola nos sea vital como Dios manda.

Pero el circuito agrícola significa mucho más que trabajar la tierra. El circuito significa que los vínculos de la ciudad con el campo deben volver a establecerse, pero esta vez con puentes de ida y vuelta, respetuosos, firmes, evitando que sean levadizos como los anteriores a la revolución. Para eso, debemos aprender quechua, por ejemplo, como sabía y hablaba la gente hasta más allá del 52. Muchos nos preguntamos por qué se perdió esa parte rica de nuestra cultura citadina, y la única respuesta es, hasta ahora, que el 52, si bien significó la incorporación de indígenas y campesinos al ejercicio pleno de la ciudadanía, también levantó el puente de vinculación entre las dos realidades y nos dejó en la batalla tan sólo con el castellano. Una suerte de huérfanos en medio de un paisaje tan variado en todos los términos. Para colmo, debemos reconocer que el mundo indígena y campesino siempre se afanó en hablar castellano y trató de hacerlo con menos acento que el Goni. Lo que quiero decir es que nosotros no nos hemos esforzado nada, o por lo menos no lo suficiente, en cultivar un valor tan importante como el idioma de la otra mitad de nuestro ser.

No sólo eso. Los bolivianos de la ciudad estamos convencidos de que nuestra fe es la única verdadera. Es un error afirmar aquello. La fe siempre sirve como columna vertebral moral, abrace un dios como abrace otro. Y la religiosidad de los pueblos andinos, así como la religiosidad de los pueblos amazónicos, igual que la nuestra, nos da, además de todo, un lugar más allá de la misma muerte. ¿Es eso poco? En este tema esencial también debemos reconocer que tanto los indígenas como los campesinos se han acercado a la religión católica todo lo posible, y, si bien se ha logrado un sincretismo maravilloso con lo suyo, es notorio que la gente de la ciudad debería tratar de comprender la espiritualidad profunda de estos pueblos dando muchos pasos más allá de la q’hoa de cada primer viernes de mes.

A propósito del gran debate nacional en torno a la nueva constitución que rige nuestra vida en sociedad, también ha circulado la sonrisa irónica e ignorante, por todos los medios de comunicación, de quienes no creen que estos pueblos hayan trabajado su propio sistema político. ¿Qué es lo que se trataba de afirmar? ¿Qué seguía rigiendo la ley del más fuerte? ¿Qué vivían sin ley? Nuestros estudiosos afirman, cada vez con mayor convicción, todo lo contrario. Antiquísimas instituciones de la humanidad como el cabildo, propias de democracias directas, no intermediadas, rigen a plenitud en esas sociedades. Más aún: la carga de la gestión pública es rotativa, no perpetua. ¿Cómo no respetar esa legítima manera de vivir en nuestra ley? Creo que incluso nos hemos quedado cortos concediendo poca representación para el parlamento, pues se ha querido entender que no hacía falta, porque varios pueblos ya son mestizos.

Los bolivianos de la ciudad debemos aceptar que, por ahora, para la sorpresa de muchos, algunos pueblos no quieren asimilarse a nuestra forma de ser. Quieren seguir siendo ellos, asunto bien difícil, pero es su voluntad. Si somos demócratas, debemos respetar esa decisión y entender que si hay un pie que acelere este proceso de integración y mestizaje debe ser el suyo en lo posible, y, si fuera el nuestro, que no aplaste cuellos sino que pise con el respeto debido.

Por estas cosas, y por tantas otras que yo no veo, debemos poner el mayor de los esfuerzos en integrar la ciudad con el campo. Del campo no llegan los bandidos, como se pensaba en la Edad Media y se tuvo que alzar cordones de murallas y hacer hervir cantidades de aceite. Y de la ciudad no salen explotadores, discriminadores, vivillos, nada más que porque sí. La realidad política, social, jurídica y cultural dio lugar a todo eso. Pero hemos dado un paso enorme visibilizándonos unos a otros. En el fondo nuestro, un indio de pie nos mira. En el fondo suyo, un criollo empieza a despertar con los mejores deseos de un futuro mejor. Nos va a ir bien, como nos fue con la comida nacional cocinada por la noble empleada doméstica.







SURAZO



Matones



JUAN JOSÉ TORO MONTOYA



Ingrediente 1: Peleas.- Las peleas entre simpatizantes de partidos políticos son tan antiguas como la política misma y, por ello, la historia de Bolivia está plagada de ejemplos de ese tipo.

Ingrediente 2: Excesos.- Los excesos siempre son malos no sólo porque significan rebasar los límites de lo ordinario, y en ocasiones hasta de lo ilícito, sino porque, al hacerlo, sobrepasan las normas de convivencia humana.

Una de la razones de las crisis políticas de nuestro país es la frecuente mezcla de esos dos ingredientes.

Teóricamente, los militantes de partidos políticos deberían recibir adoctrinamiento de estos, asistir a reuniones para discutir las propuestas de aquellos a la sociedad y trazar estrategias para la lucha ideológica. En medio de ello, se debería formar cuadros; es decir, aquellas personas que, por su don natural de mando, tendrían que asumir liderazgo en el futuro.

Lamentablemente, el panorama de los anteriores párrafos es simplemente teórico porque, por lo menos en Bolivia, los partidos políticos han dejado de ser los instrumentos idóneos para el ejercicio democrático y se han convertido en meras agencias de empleos o de distribución de prebendas.

Abandonados y/o utilizados por sus líderes e incapaces de mantener la lucha política en el terreno de lo ideológico, los actuales militantes y/o simpatizantes de partidos políticos se limitan a asistir a los actos de masas, mejor si es a cambio de unos pesos o algún regalito. Otros forman grupos de choque cuya función es amedrentar al enemigo y esto ya es un exceso.

En la historia reciente de Bolivia, las prebendas y los excesos de los partidos políticos fueron moneda corriente. No obstante, se creía que el odio y la intolerancia eran prácticas de agrupaciones totalitarias como las de los nazis o fascistas cuyos grupos de choque llegaron hasta el crimen.

Los tiempos de cambio que vivimos nos demuestran cuán equivocados estábamos porque el odio, la intolerancia e incluso el crimen y el racismo no habían sido exclusivos de los partidos considerados de derecha.

El Movimiento Al Socialismo que, desde su nombre, es un partido autoproclamado de izquierda, ha demostrado que puede actuar igual o peor que los que supone sus antípodas.

Lo demuestra al considerar como enemigos a quienes piensan diferente —incluida, lógicamente, la prensa— y al evitar que sus rivales electorales desarrollen sus campañas en territorios controlados por masistas.

Los excesos se convirtieron en moneda corriente y, ante el silencio cómplice de los organismos internacionales a los que se presentó la denuncia, prosiguieron inalterables.

Pero en el marco de una contienda política, hasta esos excesos pueden resultar más o menos normales siempre y cuando no rebasen los límites de lo legal.

Empero, aquella agresión a opositores en la que un niño resultó herido pasa no sólo los límites de lo legal sino de lo racional.

La provocación de una fractura de pierna se tipifica como “lesiones”, delito sancionado por los artículos 270 y 271 del Código Penal, y su gravedad depende de los días de impedimento. Que se haya cometido contra un menor de edad constituye, además, una agravante.

Y es que lo peor de los excesos en aquella pelea es que se atentó contra la integridad de un niño cuyo desarrollo físico, mental, moral, espiritual, emocional y social en condiciones de libertad, respeto, dignidad, equidad y justicia está teóricamente garantizado por el código de la materia y la nueva Constitución.

No puedo ni imaginarme a aquel pobre niño gritando “papi… por favor que no me maten” en medio de aquella sórdida pelea de seudopolíticos pero estoy seguro que, al herirlo, esos politiqueros mataron el último resquicio de respeto por la sociedad que quedaba en sus conciencias.

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Destructores institucionales (J. Lizandro Coca Olmos)

VENI, VIDI, VICI


Instituciones no son solamente las creadas por la Constitución y las Leyes, sino también las organizaciones en que se agrupan los individuos haciendo uso de su libertad de asociación para fines lícitos. En tal sentido, los comités cívicos, los sindicatos, las agrupaciones civiles y otros, son una especie de institucionalidad que, siempre y cuando lo hagan dentro de los límites que imponen las libertades y derechos ciudadanos, debería coadyuvar a la institucionalidad estatal en el trabajo de resolver problemas e interpelar al gobierno sobre errores o insuficiencias en su desempeño.

Durante los últimos cuatro años, hemos criticado y protestado por cómo el gobierno del MAS ha destruido todo tipo de instituciones en Bolivia, comenzando por algunas que son esenciales para el correcto funcionamiento de un Estado, como el Tribunal Constitucional, la Corte Suprema y el Congreso de la República, hasta otras que, aunque no tan globales, son importantes y complementarias a las primeras, como sindicatos y asociaciones civiles. ¿Cómo ha destruido el MAS a estas últimas? Deslegitimándolas y desnaturalizándolas al hacerlas orgánicas y funcionales al partido de gobierno. Es así que la COB, la CSUTCB, algunos colegios de profesionales, y otras, no sólo que se declaran y hacen abiertamente campaña a favor del partido de Morales, sino que hasta han puesto su patrimonio al servicio del masismo, haciendo de sus sedes casas de campaña del MAS, y utilizando a sus afiliados como capital político para conseguir privilegios especiales.

Pero Evo Morales y sus esbirros no han sido los primeros en jugar a los destructores institucionales. En Cochabamba hemos tenido el mismo tipo de comportamiento en un escenario más pequeño. Manfred Reyes Villa también es un destructor institucional. Si los cochabambinos meditamos detenidamente desde cuándo nuestro Comité Cívico es el más débil del país, tendremos que retroceder al momento en que Reyes Villa se las arregló para que esta institución respondiera a sus intereses y deseos. Y no es que, en determinado momento, una institución ciudadana no pueda apoyar ciertos proyectos de alguna autoridad por considerarlos de importancia para la región o para sus afiliados, por supuesto que lo puede y lo debe hacer, pero de ahí a convertir a la institución en una sucursal del grupo político de la autoridad, hay una diferencia estratosférica.

Lo mismo con otro tipo de instituciones. Varios sindicatos campesinos de Cochabamba, por ejemplo, están divididos en tres, uno que responde al MAS, uno independiente, y otro que responde a Manfred, debilitando horrorosamente su efectividad y deslegitimando sus acciones. Entre Morales y Reyes Villa, han logrado reducir la fuerza de las instituciones del departamento casi hasta desaparecer por completo.

El gran problema es que ninguno de estos sectores políticos que gustan jugar al destructor institucional parecen haber aprendido nada, puesto que hoy, en plena etapa electoral, continúan buscando asimilar organizaciones ciudadanas para convertirlas en casas de campaña, y a sus dirigentes y afiliados en empleados propagandísticos. Cuando no pueden asimilar la totalidad de la institución, no tienen ningún problema en dividirla, porque a ellos lo que les importa no es la sobrevivencia de aquella y su buen funcionamiento, sino conseguir más empleados, alarifes y sirvientes personales, a los que se puede mantener felices con un poco de prebenda.

Con muchísimo trabajo, el Comité Cívico Femenino y el Comité Interinstitucional por Cochabamba, han conseguido retomar las labores cívicas que el Comité Cívico no ha podido abordar por su débil imagen institucional. Es de esperar que estas instituciones hayan aprendido la lección de los tropiezos de otras, y que a la hora de atender los, a veces suplicantes y otras demandantes, llamados de los políticos, entiendan que, individualmente, y siempre y cuando no comprometan a sus instituciones, los actores cívicos pueden apoyar proyectos políticos, pero deben hacerlo como individuos y no como dirigentes cívicos.

Incluso, si así lo desean, pueden ser parte activa de un proyecto político siempre y cuando abandonen la institución cívica. Pero no tienen el derecho de pretender poner a la institución cívica o ciudadana al servicio de ningún candidato o autoridad, por más cautivante o positiva que fuera la razón de hacerlo.

Ojalá entendieran esto también los sindicatos campesinos y la COB, que hace años muestran una obediencia canina al partido de gobierno, presentando una imagen con nula credibilidad ante la sociedad que, aunque a veces es ingenua, suele ser muy perspicaz –en ocasiones exageradamente-- para identificar lazos políticos de actores supuestamente independientes.

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El autor es miembro del Instituto Libertad, Democracia y Empresa

lizandrocolmos@gmail.com

Llega el "crack" del mercado no residencial

Tercera ronda subprime en EEUU: llega el "crack" del mercado no residencial


El mercado inmobiliario no residencial sigue cayendo a plomo en EEUU. Los inversores Wilbur L. Ross y George Soros coinciden en que su colapso tendrá "consecuencias terroríficas" sobre el sector financiero, que acumula casi 3,5 billones en créditos al sector.

· CIT quiebra: la segunda mayor bancarrota de EEUU desde Lehman Brothers
·
Manuel Llamas

La agencia de calificación de riesgos Moody´s señalaba la pasada semana que la mayoría de los mercados de bienes raíces comerciales (Commercial Real Estate, en inglés) en Estados Unidos siguen siendo débiles y probablemente no se recuperen pronto.

En concreto, según la agencia, el precio de las propiedades comerciales -locales, oficinas, suelo industrial, etc.- ya ha caído casi un 41% desde su valor máximo, en octubre de 2007. Por otro lado, el último informe de Real Capital Analytics Inc. señala que la compraventa de este tipo de inmuebles ha descendido hasta su nivel más bajo de las dos últimas décadas, cuando la primera potencia mundial se enfrentó a su última crisis financiera (save and loans) a principios de los años 90.

El informe de Moody's sobre los bienes raíces comerciales en Estados Unidos mostró que los cinco mercados más afectados por la crisis incluyen a Indianapolis, Detroit, Phoenix, Cleveland y Atlanta. Entre los cinco mejores mercados estadounidenses para este segmento inmobiliario se encuentran Honolulu, Pittsburgh, Las Vegas, Newark y San Francisco.

Los prestigiosos inversores Wilbur L. Ross y George Soros advirtieron el pasado viernes acerca de los riesgos que puede conllevar el desplome de este sector. En concreto, Ross indicó que EEUU sufre el inicio de un "gran crack en el mercado de bienes raíces".

"Todos los componentes del sector inmobiliario avanzan en la dirección equivocada simultáneamente", según Ross. "Las tasas de ocupación están bajando. Las rentas de alquiler caen y la tasa de capitalización -el retorno que exigen los inversores para comprar una propiedad- está subiendo".

En una entrevista concedida a la cadena estaudinense CNBC, Ross indicó que debido a la quiebra del sector inmobiliario no residencial es posible que cierren hasta 1.000 bancos en Estados Unidos en los próximos meses. En lo que va de año ya han quebrado 115 entidades financieras.

Lea el artículo completo en: Libertad Digital

domingo, 1 de noviembre de 2009

Las campañas de la crisis (Jimena Costa)

La polarización de la política promovida por el oficialismo como estrategia de posicionamiento fue exitosa. Resulta que una gran mayoría de la población gradualmente deja de mirar la realidad y la sustituye por las representaciones de realidad que el Gobierno construye a través de los medios hasta llegar a un punto en el que los spots televisivos y discursos políticos son la ratificación de que “estamos mejor”.

Por supuesto, quedan otros más realistas pero dispuestos a mantener sus tradiciones que dicen: “Los otros también robaban, al menos ahora alguito nos llega”; algunos creen que es mejor “acomodarse” porque creen que “tira para rato”, y como se afirmó entre ciertas filas empresariales: “Al menos seremos los últimos en la lista” y se vuelven funcionales. Hay unos cuantos que nunca creyeron que aquí había cambio y los hay de izquierda y de derecha. Hay otros que no les interesa si hay o no cambio mientras sus intereses sigan intactos, y estamos los que creímos que era posible el cambio y le apostamos para arribar a un doloroso desencantamiento, lo que no impide mantener los mismos criterios de evaluación que siempre aplicamos —a los de antes y a los de ahora— para determinar si el Gobierno es un buen gobierno (más allá de si nos guste o no), si la oposición es una buena oposición (más allá de cuánto nos disguste), si los partidos o los sindicatos cumplen sus funciones, si el cambio de tipo de registro en el padrón garantiza que sea confiable, etc., etc.

Qué se ve: siguen los oportunistas acomodándose en las listas no por principios o por un proyecto, sino porque sigue en boga la concepción del “Estado-botín” —nuevos piratas con las mismas y viejas prácticas—; sigue la gente “con precio” dispuesta a venderse, aunque unos cobran $us 5.000 por levantar la mano y otros cobran $us 9.000.000 para salir en las fotos; siguen los que cierran los ojos ante la corrupción mientras no afecte sus intereses; siguen los que se aprovechan del hambre de los pobres para manipularlos y usarlos; siguen los entornos de lacayos grandilocuentes que dicen lo que necesitan decir y hacen lo que hay que hacer para que los caudillos aspirantes a líderes dependan de ellos…

El escenario para diciembre incluye: el uso y abuso de recursos y bienes públicos por parte del Gobierno y un nuevo Órgano Electoral Plurinacional que deberá sancionar a sus candidatos —ja, ja, ja— y hasta puede inhabilitarlos —ja, ja, ja—; los delegados del OEP deben evitar el voto comunitario que va contra la ley y los derechos ciudadanos —ja, ja, ja—; deberán anular las mesas donde se presenten los “capataces electorales” —ja, ja, ja—; si se produce algún desorden, el OEP podrá convocar a la Policía o a las FFAA sin depender de los ministros de Gobierno y Defensa —ja, ja, ja, ja, ja, ja—; y si en algún punto del país la comunidad impide la campaña de algún candidato, allí no se instalarán mesas para votar —ja, ja, ja—; se suman los observadores, quienes sólo pueden ir a mirar donde no hay lío, porque de lo contrario corren el riesgo de ser linchados.

La crisis en pleno. La única manera de no contribuir al acabose es participar, ir a votar y cuidar el voto, cada uno en su mesa, quedarse al recuento y fotografiar el resultado del escrutinio en su mesa. Esta vez el OEP tendrá que publicar los resultados por mesa y podremos compararlos con nuestras fotitos.

Fuente: La Prensa
01/11/09

A la gente su plata (Roberto Laserna)

Hace unos días el presidente de Nigeria, Umaru Yar'Adua, envió un proyecto de ley al parlamento de su país proponiendo la distribución del equivalente al 10% de los ingresos petroleros directamente a los ciudadanos del delta del Níger.

La región, productora de la mayor parte del petróleo de este gigante africano, es también la más azotada por la violencia y donde los contrastes de riqueza y pobreza son los más altos. De hecho, Yar´Adua pretende con este procedimiento satisfacer la demanda fundamental de la población del Níger, que es acceder a una parte de esa riqueza, eliminando así la principal causa de la violencia en la zona. Esta idea fue ya propuesta por Xavier Sala I Martin y Arvind Subramanian en un documento de trabajo para el FMI.

Hasta ahora, Nigeria fue uno de los casos emblemáticos de la maldición de los recursos naturales, pues desde que se descubrió petróleo en su costa no sólo crecieron las exportaciones y el PIB, sino también la pobreza, el SIDA y la violencia.

Muy cerca de Nigeria se encuentra Ghana, hasta ahora uno de los pocos países africanos que parecía encaminarse hacia una democracia con sólidas instituciones y una economía estable y en crecimiento. Pero hace poco descubrió grandes reservas de petróleo y dentro de un par de años el país se convertirá en exportador petrolero. Los investigadores del Centro para el Desarrollo Global de Washington difundieron un estudio sobre los problemas que podría representar para Ghana la afluencia de esos recursos, y prepararon un memorando al Presidente John Atta Mills sugiriéndole una fórmula para evitar esos problemas: distribuir el dinero petrolero entre todos los ciudadanos (cgdev.org). La directora de este centro, Nancy Birdsall ya había planteado junto a Arvind Subramanian una propuesta similar para Irak hace algunos años, a través de la prestigiosa revista Foreign Affairs.

En marzo de este año, Muammar Gaddafi propuso liquidar el enorme aparato burocrático de Libia y distribuir entre los ciudadanos los ingresos provenientes del petróleo. La propuesta del caudillo libio es parte de su sorprendente giro político, luego de reconocer el fracaso de la larga revolución que preside y admitir que es tiempo de ensayar algo completamente diferente.

La propuesta ha encontrado la resistencia de la burocracia libia, incluyendo el primer ministro al-Mahmoudi y el presidente del Banco Central, Bin Guidara. Para ellos, la distribución de los recursos petroleros entre todos los ciudadanos causaría una debacle económica, con inflación y caos. Gaddafi replicó: “lo que ustedes quieren es que la situación no cambie y puedan así conservar sus privilegios”, y les exigió que piensen en cómo se puede distribuir directamente a todos los libios el dinero proveniente de las exportaciones petroleras. “El petróleo pertenece a los libios y ellos deben tener ese dinero y hacer con él lo que les plazca”, habría afirmado el líder libio (Javno.com).

Todavía no se sabe la respuesta del Presidente de Ghana, pero sí la de los políticos y burócratas, tanto irakíes como norteamericanos, que han estado a cargo de la reconstrucción de Irak: “Si el dinero es público, lo gastamos nosotros”. No son sus palabras, por supuesto, pero es su lógica. Similar a la de los ministros de Gaddafi y a la de los planificadores del gobierno boliviano, que prefieren mantener el control de los recursos para sostener proyectos grandiosos de industrialización, educación, infraestructura, dejando para la gente los mínimos bonos que garanticen su apoyo político. Sabemos que esos proyectos son grandiosos en intenciones pero pobres en realidad, como lo muestran las experiencias de despilfarro y corrupción que compartimos con muchos países petroleros.

En noviembre del 2006 un grupo de ciudadanos planteó en Bolivia una solución parecida. En un documento firmado entre otros por Eduardo Rodríguez Veltzé, Victor Hugo Cárdenas, Juan Antonio Morales, ex Prefectos departamentales, ex Ministros, periodistas y académicos, se planteó “que se distribuyan todas las rentas naturales entre todos los ciudadanos, sin intermediarios ni promesas, de manera directa y transparente, a fin de que cada uno decida qué hacer con esos recursos para beneficiar a su familia y contribuir al progreso nacional”.

Aquella propuesta no fue una ocurrencia y, como se ve, tampoco aislada. Se basa en investigaciones que detectaron los riesgos de la abundancia en un entorno de débil institucionalidad como el nuestro, y en estudios que descubrieron los impactos positivos de las transferencias directas de efectivo, como los bonos, así como de estudios prospectivos que demostraron que este modelo reduciría la pobreza y las desigualdades y dinamizaría el crecimiento.

Por su parte, el Banco Mundial difundió hace poco una amplia revisión de experiencias de transferencia directa de dinero a la gente. Unas más que otras, todas las experiencias analizadas han sido exitosas.

En síntesis, la distribución directa y en efectivo con absoluta seguridad eliminaría los enormes problemas que crea la abundancia y eso debería bastar para convencernos de la necesidad de llevarla a cabo. Pero si a ese enorme beneficio se le añade la probabilidad de que además reduzca la pobreza y la desigualad, no deberíamos dudar un instante para convertir esta propuesta en política de Estado.

El país vive ahora una coyuntura especial. El boom exportador ha pasado pero el país todavía obtiene mucho dinero de la explotación de sus recursos naturales. El hierro y el litio podrían sumar mucho más a lo que se tiene, así como podrían hacerlo otros recursos ambientales que apenas conocemos. Aprendiendo de lo que ya hicimos con el Bonosol-Renta Dignidad, podemos avanzar más y hacer que finalmente se cumpla la promesa que han hecho todas las constituciones bolivianas: “los recursos naturales son del pueblo”.

Si logramos que las rentas lleguen a sus verdaderos dueños, los ciudadanos bolivianos, sin discriminación ni intermediación, no solamente alcanzaremos niveles superiores de desarrollo y bienestar en Bolivia, sino que ayudaremos a que lo hagan ciudadanos de países tan dispares y lejanos como Libia, Nigeria, Ghana e Irak.

Roberto LasernaEconomista

Fuente: Los Tiempos

sábado, 31 de octubre de 2009

El tren bala (Francesco Zaratti)

¿Será el ahorro de tiempo en los viajes (ahorro ni siquiera demostrado en nuestro caso) la prioridad actual de los bolivianos?. La más chistosa ocurrencia (no la única) que he leído en el programa de gobierno 2010-2015 del MAS es el proyecto del ?tren bala? en el altiplano, que inclusive ofusca al controvertido proyecto del satélite.

Empezaré por repasar la información, escasa, imperfecta y confusa que, como de costumbre, se proporciona ?al pueblo?; esta vez por parte del Viceministro de Transporte. Se trataría de un tren entre La Paz y Oruro, que costaría como dos satélites, gracias a un financiamiento del país productor (China, ¿cuándo no?), viajaría a una ?velocidad promedio entre 150 y 200 km/h? y recorrería los 230 km que separan las dos urbes entre 45 y 75 minutos, dependiendo de la fuente periodística. El proyecto y la noticia merecen unas cuantas observaciones.

Primero “menudo detalle” el tren no debería salir de La Paz sino de El Alto, caso contrario perdería 45? sólo en salvar los 500 metros de altura entre las dos ciudades. Sin embargo, los que no podrán evitar perder esos 45? serán los pasajeros de La Paz que deberán desplazarse a El Alto, ?movimientos sociales? permitiendo.

Segundo, cuando se habla de velocidades promedio, una incertidumbre de 50 km/h es excesiva. Me inclino por los 200 km/h: sólo en ese caso sería posible, en teoría, llegar a Oruro en algo más de una hora, pero nunca en 45?. Aparentemente, le falló la física básica al viceministro, quien, además podía haber explicado si la menor potencia de los motores, por la altura, será compensada por la menor resistencia del aire.

Tercero, debemos convenir que de ?bala? el nuevo tren no tiene nada. Las balas viajan a velocidades supersónicas (más de 1.000 km por hora) y los trenes de alta velocidad a más de 250 km/h. Considerando el tiempo que se pierde para entrar o salir de las ciudades (las estaciones de trenes suelen estar en el centro, a diferencia de los aeropuertos), nuestro tren bala debería alcanzar velocidades superiores a los 300 km/h.

Ahora bien, ¿por qué me parece un disparate mayúsculo ese proyecto? Porque ese tren debe desplazarse sobre una superficie lo más plana posible (y el altiplano es más alto que plano), no debe tener pasos de nivel (o sea la línea férrea debe estar totalmente aislada con vallas, túneles y viaductos por motivos obvios) y tiene consumos de electricidad, costos de operación y gastos de mantenimiento elevadísimos (los boletos en Europa cuestan más de Bs 100 por 100 km). Entre El Alto y Oruro tenemos una carretera que “proyecto sumamente loable” está a punto de ser ampliada a cuatro carriles, buses que salen cada media hora a un costo de Bs 10 por 100 km y paran innumerables veces para mayor servicio a los pasajeros de las ciudades intermedias.

Me pregunto si el proyecto es una ocurrencia aislada de algún funcionario despistado u otro despiste funcional al olvido de la cantada reversión al Estado de los ferrocarriles, una medida reiterada y justificadamente (creo yo) postergada.

En fin, dejando de lado los aspectos políticos, hay una duda más en torno al proyecto: ¿será el ahorro de tiempo en los viajes (ahorro ni siquiera demostrado en nuestro caso) la prioridad actual de los bolivianos (especialmente de los más pobres y necesitados)?

Fuente: La Razón

jueves, 29 de octubre de 2009

Funcionales (Juan José Toro Montoya)

Mientras más tiempo el gobierno evite que Leopoldo hable, más subirán los puntos políticos del candidato vicepresidencial encarcelado y, consiguientemente, del partido político que lo postula. ¿Quién es más funcional en este caso, señor Presidente?

Una de las tantas polémicas de las campañas electorales es la funcionalidad de ciertos sectores de la sociedad respecto a los partidos políticos que aspiran a detentar el poder.

En política se habla de funcionalidad, o cualidad de funcional, cuando se refiere a algo o alguien eficazmente adecuado a determinados fines. Así, una persona es funcional cuando actúa como el partido quiere y le facilita el logro de sus fines.

Como Bolivia está inmersa en días preelectorales, los debates sobre la funcionalidad son varios en función a quiénes son funcionales a qué partidos.

Y como la funcionalidad depende de comportamientos, uno puede ser funcional incluso sin querer.

La prensa, por ejemplo, puede ser funcional involuntariamente porque es incapaz de controlar el efecto de sus mensajes. El periodismo, ya sea traducido en papeles, sonidos, imágenes u otro tipo de señales, es, en teoría, un puente para la comunicación.

El emisor (periodista) lanza un mensaje a través de un medio (periódicos, radioemisoras, teledifusoras, agencias de noticias, etc.) con el fin de que llegue a un destinatario que es el público. Una vez emitido el mensaje, es difícil saber el efecto que tendrá porque su destinatario es múltiple y heterogéneo. Si de bandos políticos hablamos, lo que es útil al gobierno resulta perjudicial a la oposición y viceversa. Esa es una de las tantas razones por las que generalmente nadie está conforme con el trabajo de la prensa.

Ahora bien, el periodismo se maneja bajo ciertos cánones o parámetros que resultan ineludibles desde el punto de vista técnico.

¿Qué determina la preeminencia de una noticia sobre otra? ¿Cómo se eligen las noticias para ponerlas en la primera página de un periódico y cómo se distribuyen estas en esa plana? ¿Por qué unas noticias van antes que otra en los noticieros radiales y/o televisivos?

Aunque los políticos no lo crean, la preeminencia no la define la preferencia política del dueño del medio, del director o del jefe de redacción. La teoría proporciona parámetros como, por ejemplo, los factores de interés que son los que determinan el orden de presentación de las noticias. Así, se toma en cuenta factores como la rareza del hecho, proximidad, violencia, etc. La preeminencia de unos factores sobre otros, forma parte de la política editorial del medio.

En función a los factores de interés, la mayoría de los medios cruceños le dedicaron grandes espacios al transfugio de ciertos miembros de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC) que ahora forman parte del MAS. ¿Y por qué no? Si la UJC actuó bajo los esquemas del fascismo y neonazismo, ¿cómo es que ahora aparece metido en un partido supuestamente socialista?

Sin embargo, al abundar sobre el tema, los medios cruceños le estaban haciendo publicidad gratuita al MAS. ¿También le eran funcionales?

Lo mismo pasa con el culebrón de Leopoldo Fernández, el “pobrecito” candidato a la vicepresidencia por el Plan Progreso para Bolivia – Convergencia Nacional (PPB-CN) que está preso en la cárcel de San Pedro sin poder expresarse porque el Gobierno se lo impide.

Aquí tenemos un claro ejemplo de funcionalidad pues, al ocuparse del tema prácticamente cada día, los medios le están haciendo el jueguito al PPB-CN (que es la apuesta fuerte de la derecha en estas elecciones) porque no sólo le obsequian abundante publicidad sino victimizan a Fernández y le ayudan a subir su posible caudal de votos.

Empero… ¿cómo podemos acusar a los periodistas de funcionales cuando el mismísimo gobierno ha caído en el jueguito de su adversario de derecha?

Al evitar que hable Leopoldo, el MAS está echando sal a una herida que los estrategas del PPB-CN supieron abrir hábilmente: el atropello a la libertad de expresión.

Mientras más tiempo el gobierno evite que Leopoldo hable, más subirán los puntos políticos del candidato vicepresidencial encarcelado y, consiguientemente, del partido político que lo postula. ¿Quién es más funcional en este caso, señor Presidente?

Fuente: Los Tiempos

miércoles, 28 de octubre de 2009

¿De guerreros a plañideros sin gas? (Iván Arias Durán)

Fuera las transnacionales! Ni una molécula de gas a Chile! Nacionalización!” .Consignas que el año 2003 se apoderaron de la ciudad de El Alto para poner fin a una política hidrocarburìfera “neoliberal, vende patria, enajenadora y entreguista de los recursos naturales en favor de las transnacionales y los chilenos”.

El país fue ganado a ese discurso y la “agenda de octubre” fue el norte que llevó a que el MAS gane las elecciones de diciembre de 2005 de forma contundente. Evo Morales cual reencarnación del Quijote que se enfrenta a los gigantes, procedió a espantar a las transnacionales y a nacionalizar toda la cadena petrolera. Bajo el grito de ¡Dignidad!, los revolucionarios criogenizados resurgieron y a la cabeza del presidente Evo, con militares incluido, tomaron los campos gasíferos y refinerías.

El jolgorio nacional llegó a dilatación 10 y tuvo, en los alteños, como los parteros del proceso revolucionario concretado en el renacimiento de YPFB y decenas de empresas estatales. Casi nadie se atrevió a oponerse a semejante “medida patriótica”, Bolivia estaba enseñando al mundo que se puede poner de rodillas al imperio (expresada en Petrobras) y que comenzábamos el socialismo del siglo XXI. David, expresado en el resurgimiento indígena, había derrotado al Goliat neoliberal.

Han pasado apenas tres años de aquello y los datos de la realidad objetiva muestran hacia dónde nos ha conducido semejante dosis de nacionalismo y dignidad orgásmica. Si antes de la vorágine revolucionaria, los países vecinos nos consideraban el centro energético de Sudamérica, hoy somos marginales: decenas de bases para recibir barcos metaneros se han instalado en las costas de Brasil, Chile, Argentina y Perú.

Chile que era dependiente del gas boliviano vía Argentina, esta semana acaba de instalar en Quintero, lugar donde los bolivianos planteamos hacerlo hace ocho años atrás, una enorme planta de gas natural que se abastece con materia prima del Caribe para satisfacer su mercado interno y que, fíjense la ironía, ahora está por convertir a Chile en exportador de gas a la Argentina.

Así Chile hoy nos saca la lengua y (pre)ocupada por las revoltosas medidas bolivianas optaron por distraer, tierna y maternalmente a nuestro Presidente con una agenda de 11 puntos y mientras capitales mixtos aportaban más de mil millones para su independencia energética.

Por su parte, Brasil nos seguirá comprando gas, en realidad es hoy el único comprador serio, pero ya no con la misma desesperación de antes, porque haciendo de tripas corazón optaron por bailar la zamba de la indiferencia y cual padre comprensivo hacia el hijo díscolo, Lula le demostró que es mejor trabajar en vez de hablar y hoy los cariocas, gracias a millonarias inversiones, han descubierto enormes reservas de gas que les garantizan su independencia energética y los convertirán en exportadores.

Perú, que antes de nuestra ola revolucionaria sólo tenía 8 TCF, hoy está por encima de los 18 e instalando una planta de LNG en el Pacifico. En resumen, el otrora indispensable gas boliviano hoy es secundario y de actores estelares en el exclusivo show de los energéticos, hemos pasado a ser actores extras de quinta. Nuestra opción de ser dobles de Chávez nos ha conducido a que nos convirtamos en importadores de gasolina y GLP.

En este contexto, los guerreros del gas (los alteños) que ahora reclaman por la disminución de los ingresos de IDH y coparticipación en las cuentas municipales y, por lo tanto, en la afectación en obras de inversión social, tienen que asumir las consecuencias de su equivocada guerra y saber que en ella está la base de su fracaso, de nuestro fracaso. Porque, una vez más, mientras Bolivia danza, el mundo avanza. Estamos empezando a pagar el costo de las victorias pírricas y de la irresponsabilidad discursiva. La guerra del gas nos está dejando sin ingresos ni gas. Si los municipios, prefecturas y universidades no están recibiendo más recursos, no es sólo porque el Gobierno se esté quedando con los dólares en sus cajas, sino que, fundamentalmente, nuestras ventas de gas están bajando y los precios del mismo se están depreciando. ¡Qué fácil es ser dirigente de plaza y rifarse el futuro de la patria por fijaciones ideológicas! Y ahora, ¿a quién le echamos la culpa?

Fuente: La Razón

Tiempo de campaña electoral (Alcides Parejas Moreno)

Siempre he tenido una especial atracción por el mundo del circo. Cuando era niño quedé fascinado cuando vi. la película “El espectáculo más grande del mundo”, en el que se presentaba un circo con tres pistas! ¡No podía creer que existiera tal cosa! A partir de ese momento uno de mis sueños era ver un circo en el que simultáneamente pudiera asistir a tres funciones diferentes! Cuando empezó el período electoral volví a pensar en mi sueño circense y una vez más se me hizo realidad.

Los períodos electorales son realmente especiales, pero fundamentalmente estresantes; son mágicos porque son espacios en los que se desnudan todas las miserias y maldades del ser humano. De pronto pareciera que el país se convierte en una enorme carpa de circo, pero no de tres sino de cinco, diez pistas en las que se va sucediendo la tragicomedia electoral. Los espectadores, que somos todos los ciudadanos y ciudadanas que estamos obligados a ser tales, lo primero que sentimos es que el tiempo se acelera considerablemente. A este aceleramiento contribuyen los medios de comunicación social (periódicos, radios, televisión), pues permanentemente nos están recordando, dramáticamente, la cantidad de días que faltan para llegar al domingo 6 de diciembre.

Me propongo en esta columna, y hasta que llegue el día señalado, hacer algunos comentarios de lo que ha ido ocurriendo en las diferentes pistas de nuestro enorme circo. Algo que es una constante en todas las pistas es la campaña mediática; es una constante, pero totalmente desigual. Sólo una de las pistas recibe toda la luz de los reflectores; las otras pistas quedan en penumbras o simplemente se vuelven invisibles. La campaña mediática del MAS opaca a todas las demás y no sólo por la cantidad de veces que los spots son pasados por todos los canales de televisión o los jingles en las radios, sino por su calidad tanto técnica como de concepción. Además, se trata de una campaña absolutamente desigual, pues por primera vez en la historia de nuestro país un presidente en ejercicio es al mismo tiempo candidato. Lo malo de esta cuestión no es el hecho en sí mismo, sino el no respetar las reglas del juego y convertir la campaña en un acto perverso en el que los espectadores nunca sabemos cuándo se presenta el presidente y cuándo el candidato. Para echarle más leña al fuego, resulta que las campañas mediáticas de los otros candidatos son tan pobres de contenido y con tan poca llegada que es como si fueran invisibles.

Durante esta semana creo que lo más destacable ha sido el asunto del narcotráfico. Creo que es un tema fundamental como para que se lo convierta en un simple hecho de propaganda electoral. Los datos que se han manejado estos días sobre el aumento de hectáreas dedicadas al cultivo de coca, la cantidad de droga incautada y el escalofriante aumento del consumo en el país lleva necesariamente a pensar que estamos convirtiéndonos en un Estado narco. Me pregunto: si es un tema tan importante, cómo es que los partidos opositores no dirigen una buena parte de su artillería mediática contra este flagelo? Los espectadores estamos cansados de las explicaciones oficiales de que el Estado es eficiente porque incautan cientos de toneladas de droga, y nos preguntamos, ¿por qué no usa esa eficiencia en reducir la coca excedentaria en vez de fomentarla? No es verdad como tan suelto de cuerpo afirma del señor García Linera que en tiempos de Bánzer había mayor cantidad de coca.

Mientras que el tema droga pareciera que no le molesta mucho al gobierno del MAS, pareciera que el caso Rosza lo está enredando cada vez más y eso lo está poniendo nervioso. El hecho deque dos países europeos se hubieran metido en el baile complica enormemente el panorama, pues puede tener consecuencias insospechadas. Además, frecuentemente aparecen nuevas evidencias que echan por tierra todo el montaje que hizo el gobierno en torno al tema. Las declaraciones del fiscal Sosa son cada vez más confusas y contradictorias; no me extrañaría que en poco tiempo se convirtiera en un elemento no deseado y desaparezca de la pista escénica.

Ya esta semana fue la hora de los payasos en la pista central. Los payasos llegaron haciendo tal barullo que todos los medios de comunicación –de manera especial la televisión—les han dado una cobertura inusitada. (he preguntado a algunos medios el porqué de esta actitud, pero las respuestas son tan confusas y contradictorias como las del fiscal Sosa). Los payasos que hasta hace poco tenían en su libreto hacer escarnio de Evo Morales y su gobierno (con cancioncita incluida), ahora –después de una súbita y dramática conversión como la de los grandes santos de la historia—se han pasado a los “dueños del cambio”.

Y así estamos, a cada vez menos días del 6 de diciembre!