viernes, 15 de mayo de 2009

Filme de boliviano gana Festival de Cine de Derechos Humanos

La muestra internacional se efectuó entre el 4 y 10 de mayo en Sucre. Hubo dos categorías más

Tentayape, la última casa, del cochabambino Roberto Alem Rojo, resultó ganador de la categoría Mediometraje en el V Festival Internacional de Cine de los Derechos Humanos, que entre el 4 y el 10 de este mes se efectuó en Sucre.

El jurado, compuesto por César Pérez y Rafael García Mora, de Bolivia; Adrienn Luckas, de Holanda; Anne Delstanche, de Bélgica, y Jeffrey Hodgson, de Suiza, entre otros, divulgó su veredicto en horas recientes y, sobre el filme de Alem, señala:

“El tema central ‘derecho a la identidad’ es tratado con claridad; el manejo del lenguaje visual es bueno. Con poco apoyo del comentario, son los propios actores los que muestran el mensaje con su vida. Consideramos que la película transmite valores importantes para el contexto actual del país y para el contexto mundial, por los problemas que la globalización está ocasionando”.

En la categoría Cortometraje, la ganadora fue la cinta Boomerang, del iraní Daryoush Garibzadeh, y la coproducción chileno-estadounidense El juez y el general, de los directores E. Farnsworth y Patricio Lanfranco, triunfó en el apartado de Largometraje.

jueves, 23 de abril de 2009

Oposición violenta vs. oposición democrática

Se confirma que el principal aliado de cualquier totalitarismo es la tentación de recurrir a métodos en sí mismos repudiables

Durante los últimos meses, pero con especial énfasis durante las últimas semanas, ha habido un tema que ha sido abordado de manera recurrente en este espacio editorial. Es el relativo a la urgente necesidad de que en Bolivia se sienten las bases de una oposición democrática alrededor de un mínimo de ideas y objetivos compartidos, una oposición capaz de actuar eficientemente en los escenarios de la democracia.

Entre los ejes articuladores de esa oposición democrática, dijimos una y otra vez, hay uno imprescindible: que cualquier iniciativa se enmarque dentro los límites de la legalidad. “En todo momento, pero con mayor razón en circunstancias como las actuales, es necesario que las luchas por la defensa de la democracia, la justicia y los derechos ciudadanos se enmarquen precisamente dentro los límites que imponen esos valores. Cualquier acto que se salga de ellos sólo contribuirá a que se imponga el espíritu autoritario”, decíamos el 17 de marzo pasado.

Más adelante, el domingo 5 de abril, al comentar la iniciativa de formar un Frente Amplio de oposición, decíamos que era necesario que las diversas corrientes “confluyan en un esfuerzo común. Y que lo hagan sin dar cabida a quienes quisieran precipitar un desenlace violento de la lucha que se avecina”. Al referirnos a la oposición cívico-regional de Santa Cruz, elogiábamos las muestras que daba de haberse alejado de “las corrientes antidemocráticas y violentas que en algún mal momento se impusieron.”

También decíamos, hace algunos días, que “en las filas de la oposición hay sectores que se inclinan por la vía de la violencia. Hay grupos de derecha que comparten con los radicales del otro polo el mismo desprecio por la legalidad democrática”. “El que la oposición democrática no haya marcado distancias de esos sectores tan clara y oportunamente como era de esperar es una de sus principales falencias”, agregábamos.

Desgraciadamente, como ahora se ve, el costo político que la oposición democrática deberá pagar por no haber hecho lo suficiente para que su apego a la legalidad quede más allá de toda duda, será demasiado alto. Se ha abierto la posibilidad de que justos paguen por pecadores, con lo que una vez más se confirma que el principal aliado de cualquier totalitarismo es la tentación de recurrir a métodos de acción política tan repudiables como los que se critica cuando provienen del polo opuesto.

Quienes carecen de los principios, los valores y las ideas inherentes a la convivencia civilizada; quienes por no ser capaces de lidiar en los escenarios de la democracia optan por las vías de la violencia, no pueden ser considerados aliados de quienes sí creen, a pesar de todo, en la necesidad y conveniencia de mantener las pugnas políticas dentro los límites de la legalidad.

miércoles, 22 de abril de 2009

La dimensión internacional del terrorismo

Los organismos internacionales no deben soslayar su obligación de intervenir en el caso boliviano

A medida que las horas y los días pasan, la confusión y las dudas acerca de la supuesta organización terrorista que habría estado operando en Bolivia, lejos de disminuir, no hacen más que aumentar. El gobierno no ha respaldado con pruebas las gravísimas acusaciones hechas contra empresarios e instituciones de Santa Cruz, y tampoco ha despejado la sospecha de que las versiones oficiales no reflejan la verdad de los hechos.

Los días transcurridos tampoco han sido suficientes para que la propuesta que hizo Evo Morales durante la Cumbre de las Américas, poniendo al mundo como testigo, en sentido de promover la intervención de organismos internacionales en la investigación de los hechos, se haga realidad. Muy por el contrario, el Vicepresidente lo ha desmentido al afirmar que el caso será asumido sólo por investigadores bolivianos.

Sin embargo, como no podía ser de otro modo, el caso ha dejado ya de ser un asunto de política interna. Los gobiernos de Hungría e Irlanda se han pronunciado exigiendo pruebas de la supuesta participación en actos delictivos de ciudadanos de ambos países y el Embajador de Croacia en Lima, según informa el Canciller Choquehuanca, ha hecho lo mismo. Piden también, con toda razón, que se aclaren las circunstancias en que fueron ultimados sus súbditos.

La respuesta que Evo Morales dio a las demandas planteadas por los representantes de los tres países que tienen súbditos involucrados en el caso ha sido la peor de las posibles. Desconociendo las más elementales normas de la diplomacia, con una torpeza que lo deja muy mal parado a él mismo y a su gobierno, ha tenido la osadía de negarse a atender las solicitudes y ha insinuado que los gobiernos de Hungría, Croacia e Irlanda podrían ser nada menos que los autores intelectuales de los supuestos atentados contra la democracia y contra su vida.

Más aún: ha dejado al descubierto su peculiar manera de comprender lo que son los derechos humanos y el respeto a los procedimientos universalmente reconocidos como imprescindibles en casos como éste. “Cómo semejante gente (…) va a ser defendida. Es muy grave, yo puedo pensar que ellos entonces son los que han mandado acá a atentar contra la democracia”, ha dicho. La contundencia de tal frase sin duda traerá muy serias consecuencias cuando llegue el momento de aclarar la forma como se mató a los supuestos terroristas.

Con esos antecedentes, sólo cabe insistir en la urgencia de que se agilice la llegada al país de agentes de la Interpol y de representantes de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Los organismos internacionales, como la ONU y la OEA, no pueden ni deben soslayar su responsabilidad pues la magnitud de este caso es demasiado grande para dejarla sólo en manos del gobierno nacional.

martes, 7 de abril de 2009

Hacia una oposición democrática

El encuentro de organizaciones ciudadanas que se han propuesto sentar las bases de una oposición democrática es una buena noticia para el país

Por primera vez desde que hace algo más de tres años el Movimiento al Socialismo propinó una feroz derrota electoral a las organizaciones que intentaron constituirse en alternativas a ese proyecto político, ha comenzado a vislumbrarse en el horizonte político del país una alternativa capaz de lidiar en los diferentes escenarios propios de la democracia.

Como no podía ser de otro modo, dado el fracaso de los partidos ya existentes, la iniciativa fue tomada por representantes de una gran diversidad de agrupaciones civiles que durante los últimos años fueron surgiendo a lo largo y ancho del país.

Entre las cualidades de la iniciativa, hay una que se destaca: es que tuvieron el acierto de evitar que el proceso que se inició en el encuentro nacional que tuvo lugar en Santa Cruz se vea perturbado por las pugnas entre los muchos aspirantes a candidatos que anteponen sus propias expectativas individuales en desmedro de un plan de acción que se proyecte hacia el largo plazo y no sólo a una disputa electoral.

Que el tema de las postulaciones haya sido relegado para una etapa posterior hará sin duda más fácil la tarea de maximizar los factores aglutinantes y no dar cabida las potenciales causas de dispersión de voluntades.

Los objetivos principales propuestos para alcanzar en el futuro inmediato, como el rechazo al proyecto de Ley Electoral del oficialismo, la demanda de un nuevo padrón electoral para las elecciones de diciembre, la restitución de una Corte Nacional Electoral transparente e independiente, tienen la virtud de ser suficientemente amplios como para que con ellos se identifique gran parte de la población boliviana más allá de discrepancias secundarias.

Hay, sin embargo, algunos temas que no parecen haber recibido suficiente atención. Es que si bien es cierto que las irregularidades que se produjeron en los anteriores actos electorales contribuyeron a los resultados tan ampliamente favorables al oficialismo, no es menos cierto que eso fue posible, en no poca medida, por la inexistencia de una organización capaz de ejercer los derechos y obligaciones de control durante el proceso electoral y especialmente durante el cómputo de votos.

No se debe perder de vista que mientras en Bolivia no haya una organización política de oposición capaz de movilizar activamente a sus adherentes, no habrá ley, ni Corte Electoral, ni padrón que garantice la transparencia de las elecciones.

Construir una organización que pueda realizar esa tarea no es algo fácil. Es algo que requiere algo más que el voluntarismo de ciudadanos de buena fe. Sentar las bases de una estructura orgánica que apunte al largo plazo es pues tan o más importante que asumir actitudes defensivas.

domingo, 5 de abril de 2009

La hora de las definiciones

Es de esperar que las diferentes iniciativas para preservar la democracia confluyan en un esfuerzo común

“Ha llegado la hora de las definiciones”, dijo hace algunos días el presidente Evo Morales, y no le faltaba razón. En efecto, tres años después de haberse iniciado el proceso de destrucción de la institucionalidad republicana en Bolivia, nos encontramos al borde del punto sin retorno, del punto más allá del cual la democracia puede pasar a ser sólo un episodio de la historia, del pasado de nuestro país.

La batalla final, según la concepción de los estrategas que conducen el proyecto político del MAS hacia su consumación, serán las elecciones de diciembre próximo. Y es para ganar tan decisiva confrontación de fuerzas que todos los recursos de los que dispone el oficialismo se concentran en su objetivo principal: imponer un reglamento electoral que asegure dar, a través de las urnas, el salto final hacia la consolidación de un régimen totalitario.

Para hacer frente a tan ambicioso plan no existe una oposición política que esté a la altura del desafío. La existente, representada por las múltiples fracciones a que se redujo lo que un día fue Podemos, ha dado ya y sigue dando demasiadas muestras de su ineptitud, por lo que nada serio se puede esperar de ella. Muy por el contrario, se puede temer que una vez más, como ya lo ha hecho en otros momentos decisivos, termine dándole al proyecto masista el empujón final, el que le falta para imponerse.

La otra vertiente de la oposición, la cívico-regional, cuya principal base de acción es Santa Cruz, pese a que aún no termina de reponerse de la derrota a que fue conducida en septiembre pasado por las corrientes antidemocráticas y violentas que en algún mal momento se impusieron, ha asumido el rol conductor de la resistencia civil contra el proyecto hegemónico del MAS.

Otra iniciativa para movilizar a la ciudadanía es la encabezada por Víctor Hugo Cárdenas y secundada por diversas agrupaciones civiles. La base de su propuesta es retirar temporalmente de la agenda de la oposición el tema de los candidatos, y concentrar fuerzas y energías en una movilización ciudadana que, lejos del efecto perturbador de las ambiciones personales, haga oír y sentir su voluntad colectiva para impedir que el totalitarismo logre derrotar a la democracia.

Siendo tan grande el desafío que se tiene al frente, es de esperar que ambas iniciativas, la originada en Santa Cruz y la encabezada por Cárdenas, confluyan en un esfuerzo común. Y que lo hagan sin dar cabida a quienes quisieran precipitar un desenlace violento de la lucha que se avecina.

La tarea no será fácil, pues además de las acciones del oficialismo deberán enfrentar la acción disociadora de individuos que, sin tener mérito alguno, aspiran a ser candidatos sin tener más norte que su ya patológico egocentrismo.

martes, 31 de marzo de 2009

Los primeros efectos de la crisis


Bolivia está muy lejos de tener su economía “blindada”. Muy por el contrario, es uno de los países más vulnerables

La última edición del Informe Nacional de Coyuntura que periódicamente publica la Fundación Milenio, ofrece abundantes datos, a cuál más alarmante, sobre los primeros efectos de la crisis económica mundial en nuestro país y especialmente en la “locomotora” de la economía nacional, que es Santa Cruz.

“Por supuesto, Bolivia no estaba blindada y empezó a sentir los efectos de la crisis mundial con la reducción de las exportaciones en enero de 2009, la caída de las remesas en el último trimestre de 2008 y el cierre de varias operaciones mineras en Potosí”, indica, Destaca, además, el hecho de que la economía cruceña será la más afectada, pues los dos pilares sobre los que ésta se sostiene, el sector agroindustrial y el manufacturero, verán drásticamente disminuidos sus mercados.

Los datos oficiales del INE dan cuenta de la magnitud de ese fenómeno, En enero de 2009, las exportaciones cruceñas disminuyeron en 51 por ciento con respecto a similar periodo en 2008. Los principales productos de exportación de Santa Cruz que tuvieron un impacto negativo son: la soya y sus derivados que cayeron de 41 millones de dólares a12 millones; los combustibles de 27 millones a menos de 5 millones, el gas natural de 35 millones a 29 millones y los productos alimenticios de 16 millones a menos de 5 millones de dólares.

A lo anterior se suma la disminución de los precios del gas natural, lo que tendrá un fuerte impacto en el balance financiero del aparato público ya sea éste Gobierno Central, departamental y municipal. En cambio, el sector privado estará afectado por la disminución de las exportaciones no tradicionales.

Por ejemplo, los derivados de la soya disminuyeron su valor en un 30 por ciento desde el precio más alto obtenido en 2008 hasta el 20 de marzo de 2009, los precios de los productos alimenticios como el arroz, maíz, sorgo se redujeron en 35 por ciento, 47 por ciento y 46 por ciento respectivamente.

Otro factor que incidirá drásticamente en la economía nacional es la disminución del flujo de remesas provenientes de los bolivianos que emigraron a trabajar en el exterior, principalmente a Estados Unidos, España e Italia, países que han dejado de ser proveedores de fuentes de trabajo.

Como se puede constatar a la luz de esas cifras, Bolivia está muy lejos de tener su economía “blindada”. Muy por el contrario, es uno de los países más vulnerables, por lo que todas las previsiones indican que los próximos meses y años traerán crecientes dificultades.

Y como si los factores externos no fueran suficientes, a ellos se suma la política económica del actual gobierno, o la ausencia de ella, que en nada contribuye a contrarrestar los efectos negativos de la crisis global sino, por el contrario, los agudiza.

sábado, 21 de marzo de 2009

Lula, el mediador (Walter Sotomayor)

Los profesionales de la diplomacia consideran que su misión tiene éxito cuando cierran acuerdos, facilitan contratos, reducen tensiones y acomodan intereses. A veces el mero establecimiento del diálogo franco y directo puede ser el comienzo de algo grande. Es necesario encontrar coincidencias y consensos para avanzar.

La diplomacia brasileña vive actualmente un buen momento en la relación con el Gobierno de Estados Unidos y está completando dos décadas de entendimiento, pese a que en muchos temas hay discrepancias. El último corto circuito coincidió con la moratoria de la deuda externa (1986), con la política que prohibía importar computadoras y reconocer derechos de propiedad intelectual durante el gobierno de José Sarney.

Después, las autoridades consideraron que era mejor tener una agenda positiva y tratar de manera menos emotiva las diferencias comerciales. Los últimos presidentes brasileños han sido recibidos en la Casa Blanca y han sido también anfitriones de los estadounidenses en Brasilia. Tampoco se han mezclado los canales, para que la desaprobación brasileña a la invasión de Irak, por ejemplo, no se transforme en un escollo a entendimientos sobre otros asuntos.

Rio Branco, el patrono de la diplomacia brasileña, definió esa política pragmática en relación a Estados Unidos hace un siglo, y tener buenas relaciones con Washington es un objetivo permanente de Brasil, lo que no significa identidad política. Los brasileños están siempre dispuestos a defender sus intereses con argumentos consistentes, así como lo hacen las autoridades norteamericanas.

En ese sentido, Brasil no cambió nada con Lula da Silva. Sólo que ahora se sienta para conversar en el salón oval de la Casa Blanca no sólo sobre los asuntos bilaterales, sino que trata además problemas de otros países, como Venezuela, Argentina y Bolivia, que han perdido la capacidad de dialogar y han solicitado su intermediación. Conversar con Lula es también importante para Barack Obama, porque el Presidente brasileño puede ayudar a reducir el antiamericanismo fomentado por la administración de su antecesor. Poco a poco ha surgido un nuevo escenario en las relaciones diplomáticas en el continente.



Fuente: La Razón

martes, 17 de marzo de 2009

“Liberen la verdad”

Las luchas por la defensa de la democracia, la justicia y los derechos ciudadanos deben enmarcarse dentro los límites propios de esos valores


Con el lema ‘Liberen la Verdad’, familiares Leopoldo Fernández y varias organizaciones sociales han dedicado la jornada de ayer a recordar los seis meses de detención del ilegalmente destituido pero legítimamente electo prefecto de Pando. Pero más allá del caso individual, se ha llamado la atención del país y del mundo sobre la manera arbitraria como fueron detenidos y son mantenidos en la reclusión muchos ciudadanos acusados de haber promovido los enfrentamientos de Porvenir el 11 de septiembre del pasado año.

Lo que piden los promotores de estas movilizaciones no es que Fernández y los demás detenidos sean liberados de cualquier responsabilidad que pudieran tener. Se reconoce que los luctuosos acontecimientos que tuvieron lugar en Pando deben ser objeto de una investigación y los implicados –tanto los del oficialismo como los de la oposición— sometidos a un juicio justo.

Lo que se exige, pues, es simplemente que el proceso vuelva al cause de la legalidad. Que los más elementales derechos ciudadanos de los imputados sean respetados, que se respete lo que para estos casos tiene previsto la legalidad vigente. En el caso de Fernández, no es otra cosa que un juicio de responsabilidades.

El mismo prefecto pandino se ha encargado de aclarar cuál es su demanda. En una carta pública, Fernández aclaró que no pide que se le dé libertad irrestricta sino, simplemente, que se le dé lo que le corresponde como a cualquier ciudadano: la posibilidad de defenderse de acuerdo a su estatus de prefecto elegido por el voto de la gente. Pero además de esas demandas, el movimiento promovido alrededor de esa causa se propone sentar las bases de una oposición política, por ahora inexistente, capaz de dar batalla en el escenario democrático. Para ello, los comités cívicos de los departamentos autonomistas se proponen analizar la posibilidad de constituir un Frente Amplio y definir una posición conjunta sobre la situación política nacional y sus múltiples desafíos.

La decisión de llevar las luchas cívicas de esos departamentos al escenario político, de modo que su campo de acción sean los escenarios de la democracia y no, como hasta ahora, las luchas callejeras, es desde todo punto de vista encomiable. Es el reflejo de una sana autocrítica sobre la manera de actuar que hasta ahora tuvieron, la que dio lugar a graves errores entre los que se destaca el haberse dejado llevar, como en Pando, al terreno de la violencia.

En todo momento, pero con mayor razón en circunstancias como las actuales, es necesario que las luchas por la defensa de la democracia, la justicia y los derechos ciudadanos se enmarquen precisamente dentro los límites que imponen esos valores. Cualquier acto que se salga de ellos sólo contribuirá, como ya se ha visto, a que se imponga el espíritu autoritario.

domingo, 22 de febrero de 2009

Facebook y el rostro del Leviatán (Fernando Estrada Gallego)

Generaciones perdidas. El escandaloso auge de Facebook y las formas de comunicación predominantes entre miles de seres humanos en nuestro tiempo provoca reflexiones metafísicas.

No sólo por transformar la idiotez en ideal de vida, sino por conseguir hundir nuestras capacidades evolutivas desde el homo sapiens. Facebook tipifica un retroceso conservador de tipo cavernario usando avances de tecnología informática. La pesadilla orwelliana vista en una masa de borregos solitaria que necesita el cosquilleo de las multitudes. Una suerte de espejo narcisista para calmar ansiedades y vacíos que lejos de comprenderse como existenciales -a la manera de Sartre o Camus- son precipitaciones de seres sonámbulos entre la bestialidad y la pereza. La generación de Facebook en realidad no se cuenta por edades, porque incluye niños, adolecentes, jóvenes, viejas y viejos errabundos.

El tema central de Facebook son los juegos estratégicos de un mercado que conjuga curiosidad y manipulación de la información. Una sobredosis de imágenes que se desdobla continuamente para retraer el vacío que tiene la gente. Como lo sugería Canneti en su magnífica obra: Masa y Poder al advertir que la fenomenología de la masa únicamente se comprende bajo la sombra del poder que la impulsa. Facebook reproduce capitales para sus gestores, mientras exalta como virtudes los reflejos narcisistas de millones de almas.

Sin embargo, laboralmente, Facebook debe significar para las empresas y compañías una enorme pérdida de capitales. La cantidad de usuarios que permanecen conectados a Facebook durante horas, representan un desgaste de tiempo, recursos, equipos y espacios desaprovechados. Con excepción del mercado de capitales que agrega valores a la cultura del consumidor en Facebook, las empresas y compañías sufren una desvalorización creciente. Como en los juegos de suma cero o juegos de valores absolutos, las causas perdidas en Facebook, son perdidas radicales. Y esto visto por encima. Porque más fondo, Facebook puede transformar una organización en una secta religiosa, con creyentes que se pegan todo el día a la virtualidad de sus propios rostros. La metáfora de Sigmund Freud, proyectada sobre la pantalla.

Para mantenernos en la esfera de los juegos, ¿qué tipo de estrategia a la sombra promueve Facebook? Ante todo la curiosidad, que luego se convertirá en morbosidad colectiva. Aunque se trata de agentes captados psicológicamente con la idea de ser visibles -exponiendo fotografías, gustos y estados emocionales- Facebook atiende a los criterios de individualismo y comunicación.

El cosquilleo de saber que uno es uno, pero que existen millones que quieren ser uno. Y la ansiedad de comunicación. Sólo que se trata de emplear una comunicación sin compromiso, tácita, que puede mostrarse cuando se requiere, polisémica. Esto es, dice todo y no dice nada.

Los seres de Facebook flotan ligeros, como hojas de papel blanco grabadas en una Red inodora, incolora e insípida. Los juegos de agentes en Facebook han interiorizado unidades de memoria amnésica, agentes capaces de reconocer el mundo en su propio yo.

De modo que los estados de vibración emocional cuentan como parte del ser. Un ser que puede aglomerarse en un parque, en una calle o en una larga marcha. El tema que cuenta no son los motivos ni las razones para estar en medio de la multitud, ni los ideales o consignas que se gritan. El verdadero tema es la pertenencia anómica a la eternidad. Y los cosquilleos que produce el saber que puedes hacer parte de ese espectáculo. Facebook debe exaltarse, además, como un
capítulo inédito de poder político, un nuevo rostro del Leviatán.

persuacion@gmail.com
Fuente: Analitica.com